Cómo se generan las tendencias en un mercado es un misterio, pero siempre hay nombres y apellidos que tienen que ver con ello. En el mundo del vino, especialmente sensible a los influencers, estar en la lista de los elegidos por prescriptores internacionales de prestigio puede ser la clave que cambie el destino de una bodega a través de las exportaciones. Y uno de los terrenos donde se juega esta partida es el Special Report anual del master of wine Tim Atkin. El 9 de abril se presentará la nueva entrega del Catalunya Special Report, la del 2026, pero Atkin y su mano derecha en el país, Fintan Kerr, han presentado un avance en la Barcelona Wine Week que acaba de clausurarse. En una sesión organizada por la Asociación Vinícola Catalana, los elegidos entre los elegidos han sido seis bodegas del Penedès, el Priorat, la Terra Alta y el Bages, seleccionadas por Fintan Kerr por la «singularidad» –un término repetido con insistencia durante la sesión– tanto de las uvas como de las elaboraciones. El sumoll que lucha por recuperar terreno en Catalunya, por ejemplo, es una de las perlas que Kerr y Atkin valoran del país en contraposición al chardonnay que se encuentra en medio mundo.
«Para nosotros es muy importante nuestra manera de trabajar, que es pisar el terreno e ir a las bodegas a conocer a los enólogos, en lugar de catar vinos en un hotel. Y para mí, que mi familia tiene casa en Sant Martí d’Empúries desde hace 50 años, al lado de las ruinas griegas, en la zona donde hubo los primeros viticultores catalanes, es imprescindible este contacto directo», aseguró Tim Atkin. De todas formas, el mismo master of wine que da nombre a los Special Report admitió que quien más pisa el terreno en Catalunya es Kerr, que está instalado allí desde hace catorce años. «Visito entre 35 y 40 bodegas cada año y en esta edición que presentamos en abril habrá más de mil vinos increíbles», anunció. Se confirmaba que ser uno de los seis invitados para la cata de avance en la BBW, frente a profesionales del sector y periodistas, era un plus de privilegio.
Seis vinos, seis tendencias
El objetivo era señalar lo que Kerr y Atkin han detectado como tendencias en Catalunya: «Las viñas crecen muy lentamente, pero el mercado se mueve muy rápidamente, las tendencias cambian cada dos o tres años». Y para hacer su apuesta había reunido el Dido blanc 2023, de Venus La Universal (Montsant); el Satèl·lit 2022, de Parés Baltà (Penedès), La Xalamera 2024, de Herència Altés (Terra Alta); el Coll de Guix 2022 La Peça, de Celler Pardas (Penedès); el Coreografia 2024, de Terroir al Límit (Priorat) y el Sagristia C1 de Celler Abadal (Bages).

El Dido Blanc 2023 había sido elegido por Kerr para hablar de la tendencia de los brisados catalanes, aunque René Barbier –la mitad del tándem formado por él mismo y Sara Pérez en Venus la Universal– aclaró que «no es un brisado del todo». «El 30% y pico de macabeo es brisado, el resto [garnacha blanca y xarel·lo] no», matizó. Esto no significa que no compartiera el entusiasmo de Kerr por los brisados, «más fáciles de digerir». En el turno de la cariñena blanca del Satèl·lit 2022 de Parés Baltà fue Tim Atkin quien quiso alabar esta variedad tan «interesante, mucho más que el chardonnay». Y cuando le tocó a La Xalamera de Herència Altés, una garnacha negra de viñas de 50 años de la Terra Alta, Kerr se dejó llevar: «¡Hay que celebrarlo cuando tienes algo tan especial!». «Es muy tánico, ¡amo este vino!», añadió Atkin. Y Núria Altés les sirvió en bandeja la confirmación de que en la bodega también trabajan en las tendencias cambiantes detectadas por los prescriptores: «Intentamos no pasarnos de maduración en la viña, ahora ya vendimiamos a mediados de agosto, por el cambio climático pero también porque se buscan vinos más frescos». El Coll de Guix 2022 La Peça de Pardas permitió a Kerr emocionarse nuevamente con la historia de una viña de sumoll salvada en el último momento por Ramon Parera, quien lo explicó en primera persona: «Me llamó el que era el dueño en ese momento y me dijo que si no me la quedaba la abandonarían, y fue amor a primera vista». Para Parera, luchar por la recuperación del prestigio del Sumoll es casi una misión histórica. «Contento de que lo hayáis elegido como tendencia, porque hace muchos años que predicamos en el desierto». Coreografia 2024, un «rosado serio» con «más cuerpo» que otros, y el vino rancio Sagristia C1 –»es como beber historia líquida»– cerraron la cata.
Menos pero mejor
El tono de la sesión encajaba perfectamente con la consigna con la que trabaja actualmente la Asociación Vinícola Catalana (AVC): «Menos pero mejor». Así lo había resumido el vicepresidente de la patronal de los vinos tranquilos del país, Ramon Roqueta, al presentar a los ponentes: «El consumo de vino baja porque es atacado por muchos flancos, pero el vino catalán tiene cada día más prestigio y más valor». Según los datos de la AVC, los productores que representan mueven 66 millones de botellas con DO cada año, y un 37% se exportan. Lo mejor que les puede pasar, por tanto, es que prescriptores internacionales como Atkin y Kerr los amen.
