Las últimas noticias apuntan que ya se ha estabilizado y lo dan por controlado, pero, aun así, el incendio de Colera y Portbou ha quemado cerca de seiscientas hectáreas. Los habitantes de la zona veían como las llamas tragaban sus paisajes más próximos, y en las últimas horas se han vivido momentos muy difíciles y a la vez tensos en estos municipios de las comarcas gerundenses. Ha habido una ingente tarea del cuerpo de bomberos, pero como hace pasó hace unos meses en el incendio de Cap de Creus, los expertos han encontrado buenos aliados sobre el terreno: las viñas y los pastos han ayudado a frenar de nuevo la expansión de las llamas.
De hecho, según el cuerpo -y recogido por la agencia ACN-, no solo han ayudado a frenar, sino que han sido «clave» a la hora de parar un fuego atizado por la fuerte tramontana, y han ayudado los efectivos en las tareas de extinción.

Viñas centenarias, afectadas
Aun así, una de las cuatro fincas que tiene la bodega Hugas de Batlle a la zona ha resultado afectada. Una viña centenaria ha quedado completamente calcinada y las llamas han quemado palos y algunas de las cepas que hay a la viña La Pineda, cerca de la carretera que une Colera y Portbou.
«Es verdad que la viña hace de cortafuego, pero nosotros tenemos un tipo de viña de montaña, con taludes y vegetación del entorno, que hace correr el fuego«, compartía el propietario, Eduard Hugas de Batlle. Y todo esto pocos días antes de empezar la vendimia.
«Calculamos una afectación de entre un 40 y un 50% en esta parcela, incluida la viña centenaria. Y no sabemos cuántos años puede llevar el proceso para conseguir que vuelvan a ser productivos», afirma. Esta pérdida se suma a la que ya calculaban tener –alrededor del 50%- por la sequía que sufre la zona. Ahora esperan que el seguro los haga una valoración de los daños y los ayude a hacer frente a la situación.
La bodega tiene cuatro viñas repartidas por esta zona con un total de 16 hectáreas de terrenos, 2,5 de los cuales en esta plantación que ha resultado afectada por el fuego.
Los Bomberos remojan los puntos calientes
Los efectivos de los Bomberos que quedan sobre el terreno continúan remojando los puntos que todavía quedan calientes. Lo harán durante las próximas horas con una quincena de dotaciones, a la espera que la tramontana afloje. Una de las zonas donde esta mañana han estado trabajando es cerca de la granja de Juan Muñoz, que vive en Colera. Tiene perros de cacería, que el viernes pudo evacuar antes de que llegaran las llamas. Aun así, el fuego le ha echado a perder toda la instalación de agua. Muñoz se queja de la carencia de gestión de los bosques. «Yo lo tenía todo limpio, al perímetro, pero el resto se ha quemado todo», dice.
