El vino forma parte de la Dieta Mediterránea, o al menos eso es lo que solicita el sector diariamente. En la actualidad, hay campañas muy fuertes en contra del alcohol que afectan igual al vino que a los destilados, aunque la naturaleza de las bebidas sea completamente diferente. La Interprofesional del Vino (OIVE) creó hace unos años la iniciativa Wine in Moderation, para intentar paliar los efectos nocivos de esta demonización del alcohol y encontrar la manera de devolver el vino a la mesa. Campañas, reuniones, estudios y datos se han ido publicando a lo largo de este 2025, pero pocos días antes de cerrar el año, esta organización ha encontrado el comunicado definitivo. Teresa Fernández, la mujer más anciana del Estado español ha confesado este martes que la clave para vivir tantos años no es más que «una copa de vino cada día para comer«.
Fernández es de Zambroncinos del Páramo, un pequeño municipio de León. Con 112 años a sus espaldas, esta mujer lo tiene claro, el vino no es un enemigo, de hecho, según ella misma revela, forma parte de su cotidianidad, ese listado de acciones que la han hecho superar el centenario. Estas declaraciones las ha hecho en un encuentro con la directora de la OIVE, María Diez Nepomuceno y otros representantes de la entidad, quienes han visitado a Fernández en busca de sus secretos y con la esperanza de que el vino dentro de la Dieta Mediterránea fuera uno de ellos. Efectivamente, Fernández no los ha decepcionado y con su respuesta contundente ha apoyado parte de la lucha de la entidad por el consumo moderado de vino: «Nos emociona y nos permite comprobar cómo el vino, consumido con moderación, forma parte de la cultura de vida de generaciones que han sabido disfrutarlo con sentido común, rodeados de familia, buena comida y tradición», ha expresado Diez Nepomuceno en un comunicado.

Un mensaje que refuerza la tesis de la moderación
Este testimonio real, “refuerza nuestro mensaje y nos anima a continuar trabajando en la promoción de un consumo moderado y consciente de vino”, han asegurado desde la Interprofesional del Vino. La realidad es que la institución busca la manera de que las nuevas generaciones conecten con el vino. En los últimos años, los cambios de tendencias de consumo y el auge de la moda healthy han hecho mucho daño al sector vitivinícola mundial, que ya venía tocado por el cambio climático y especialmente en Cataluña y el Estado español por la sequía. Caída de ventas y de consumo son solo algunas de las consecuencias de este cambio de paradigma, así como el resurgimiento de los vinos blancos y el hundimiento de los vinos tintos. Una situación que presiona a bodegueros, pero también a agricultores que sin recursos ni relevo generacional, se ven obligados a dejar la profesión. Para la entidad y también para el sector, Wine in Moderation es una manera de demostrar que el vino forma parte del discurso, de la historia y de la cultura del territorio. «El vino no es solo una bebida: forma parte de nuestra historia, de nuestros pueblos, de nuestra dieta y de nuestras celebraciones. Y, como demuestra Teresa Fernández, también puede estar presente en una vida larga, plena y saludable, siempre desde la moderación», concluye la entidad.
