Corpinnat ha vuelto a brillar en la Barcelona Wine Week con una sesión que ha puesto el foco en lo que a menudo queda fuera de las fichas técnicas: las personas. La clase magistral La dimensión humana del vino, celebrada el lunes en el recinto de Montjuïc de la Fira de Barcelona, ha servido para reivindicar el factor humano como pilar fundamental del proyecto colectivo, a través de la cata de nueve espumosos de larga crianza y de las historias de quienes los elaboran.
La sesión ha sido conducida por Roc Gramona, vicepresidente de Corpinnat, y por Almudena Alberca MW, primera mujer Master of Wine en España. En su intervención, Gramona ha subrayado que Corpinnat “no es solo un reglamento para las bodegas integradoras”, sino una visión compartida que nace de las familias propietarias, del cuidado de la tierra y de la voluntad de perpetuar un oficio. Según ha defendido, el compromiso con el origen y con el legado es el auténtico punto de partida de la marca colectiva.
Este discurso se ha traducido en la copa con la cata de nueve Corpinnats presentados por sus elaboradores, mientras Alberca comentaba uno a uno los vinos desde una mirada técnica y sensorial. Nadal RNG Brut 2018, explicado por Xavier Nadal, se ha presentado como un homenaje a Ramón Nadal Giró, fundador de la bodega. Alberca ha destacado su elegancia, seriedad y honestidad, con un paso largo y notas afrutadas y confitadas que reflejan el carácter de su creador.
De Recaredo Reserva Particular 2017, presentado por Ton Mata, la MW ha remarcado su voluntad de recuperar una expresión más rústica del macabeo, variedad histórica en los coupages de la casa. Lo ha definido como “un viaje al pasado”, con una burbuja muy refinada, largo recorrido en boca y una sensación de espumoso infinito.
Uno de los momentos más singulares ha sido la cata de Kripta 2016 (Celler Kripta). Àlex Torelló ha recordado el carácter rompedor del proyecto, desde la forma de la botella hasta la ambición de expresar el máximo potencial de las largas crianzas. Alberca ha subrayado su acidez cítrica marcada y la capacidad de transmitir calma y energía, con una sensación casi marina.

Sabaté i Coca Reserva Familiar 2015, presentado por Marcel Roig, ha puesto en valor el amor por los suelos y por el xarel·lo del Penedès, así como la preservación de viñas viejas familiares. Para la MW, es un espumoso “como un atleta de los 100 metros”: firme, potente, joven y con mucho que contar.
La cata ha continuado con AT Roca Finca Els Gorgs 2014, explicado por Agustí Roca, procedente de un paraje calcáreo expuesto a la brisa marina. Alberca ha destacado su compacidad, alta acidez y una marcada sensación mineral que alarga el vino en boca. Torelló Collection Brut Nature 2014, presentado por Paco Torelló, ha evidenciado la sabiduría acumulada de generaciones de viticultores, con finura, frescura y una evolución propia de los grandes espumosos de prestigio.
Argila 2013 (Mas Betran), presentado por Roser Carbó, ha conectado directamente con la viña y con la preservación del legado de viñas viejas. La MW lo ha descrito como un espumoso redondo, con peso, robusto pero delicado. Enoteca Gramona 2013, presentado por Roc Gramona, ha sido definido como un vino lleno de emoción y vida, con notas florales, cremosidad y gran concentración de fruta, heredero del espíritu experimental de Xavier Gramona para averiguar el potencial de sus vinos con el paso del tiempo.
Ha cerrado la sesión Memòria 2009 (Can Descregut), explicado por Marc Vilà, un espumoso con notas yodadas, mineralidad y recuerdos de umami que ejemplifica el oficio integral que Corpinnat quiere poner en valor.
Con esta clase magistral, Corpinnat ha reforzado en la BWW un mensaje claro: detrás de cada espumoso hay una historia humana que explica tanto el vino como el territorio de donde proviene.


