VadeVi
Iñigo Haughey: «Me gusta recuperar la tradición de hacer vino en el Vallès»

Iñigo Haughey (Terrassa, 1987) es un paisajista formado en Lleida que se confiesa apasionado de la botánica y las plantas en general. Con 24 años «descubre» la viña y decide profundizar en el aprendizaje desde la Escuela de Viticultura y Enología d’Espiells. El flechazo fue rápido y desde entonces siempre ha vinculado su vida profesional a la viña y la producción de vino, fuera inicialmente en proyectos de terceros, como Finca Parera o Can Calopa de la Cooperativa l’Olivera -donde continúa vinculado, ahora desde su vertiente más social-, o dando ahora vida a su proyecto más ambicioso y personal: recuperar la tradición de hacer vino en su territorio de origen, la zona del Vallès donde, recuerda, había habido antiguamente una importante producción vitivinícola que ahora, con la industrialización, se ha ido perdiendo.

Así es como nace Rabassaires, «con una clara voluntad de territorio«, describe el impulsor. «Era un sueño poder trabajar el vino a casa», continúa, de aquí que arrancara toda la aventura con un proyecto de recuperación de viña en Sant Cugat del Vallès, que ha servido como punto de partida para nuevas plantaciones a Terrassa -con la recuperación de la variedad local terrassenc– y en Cerdanyola.

El proyecto pretende recuperar la tradición de hacer vino en el Vallès | Foto: Rabassaires
  • El vino es un mundo inabarcable que cuando lo conoces, atrapa…

Lo mío fue un flechazo. Tenía 24 años, y a pesar de que trabajaba como jardinero, me propusieron llevar las viñas del padre de un amigo a Blanes y enseguida me generó una inquietud y una atracción hacia el sector del vino que me ha llevado hasta dónde estoy ahora.

  • ¿Dónde está, ahora, Iñigo Haughey?

Viviendo un sueño. A medida que he ido conociendo el sector y formándome en vitivinicultura, he tenido claro que quería trabajar con el vino, pero en casa. Y Rabassaires ha sido la culminación de una ilusión.

  • ¿Qué es, Rabassaires, y como nace?

Rabassaires es un proyecto que nace con voluntad de territorio, la recuperación de viñas en las comarcas del Vallès, donde tradicionalmente se había hecho vino, pero que con los años se ha perdido a causa de entrada de la plaga de la filoxera, pero también por la industrialización y la especulación inmobiliaria. No hemos escogido el nombre al azar, sino que tiene todo el sentido del mundo, puesto que este era el nombre que recibían los viticultores que cultivaban una tierra a través del contrato de rabassa muerta.

Iñigo Haughey tiene experiencia a Finca Parera y Can Calopa de la Cooperativa el Olivo | Foto: Iñigo Haughey

¿Cómo empieza, el sueño?

En 2013 presenté un proyecto de recuperación de viña en Sant Cugat que de entrada no cuajó, pero que años más tarde recuperamos con un amigo cuando le expliqué la propuesta y la idea le cautivo. En 2017 encontramos una viña vieja que se quería arrancar y después de muchos trámites pudimos plantar las primeras cepas en este municipio y en Collserola, en dos fincas ubicadas dentro del Parque Natural de Collserola. Además, en Terrassa ganamos un concurso para recuperar una variedad que se considera autóctona del municipio, el terrassenc, y tenemos la oportunidad de impulsar este proceso que ahora se encuentra en fase experimental. Así que ahora, estamos gestionando unas 3,5 hectáreas de viña todavía no productiva, de las que esperamos ver los primeros resultados líquidos en tres años. Aun así, hemos empezado a vinificar para poder financiar toda la inversión que requiere un proyecto de estas características.

¿Qué vinificáis?

Compro uva a un agricultor de Tarragona con quien compartí aula, buscando las mismas variedades de uva que tenemos plantadas porque en el momento que podamos vinificar las nuestras, seguiremos con racimos vallesanos. Hoy por hoy, con esta fórmula hemos presentado el Medir (blanco) y el Cugat (negro), con nombres que hemos cogido de dos personajes de una tira cómica del diario local Tot Sant Cugat, y un vino brisado, Orbis, hecho con xarel·lo rojo y macabeo y criado en jarras de barro. Ah, y también hacemos un vermut, Flores de Collserola, que embotellamos después de una maceración con plantas de la Serra de Collserola.

Construyendo nueva bodega a Sabadell

¿Dónde vinificais el vino?

De momento nos ceden un espacio en la Cooperativa l’Olivera, donde continúo vinculado desde la vertiente más social del proyecto, pero ha llegado un momento que la cooperación se hace insostenible por temas de volumen, y nos hemos aventurado a poner en marcha nuestra propia bodega. Hemos encontrado una nave a Sabadell que estamos condicionando para estrenar coincidiendo con la próxima vendimia.

Y, más allá de las plantaciones y la bodega, ¿qué tenemos que esperar del proyecto de Rabassaires?

Estamos en una fase muy inicial, esperando vinificar las plantaciones de la zona del Vallés. Somos conscientes que todo ello pide tiempos y paciencia, pero lo tomamos con la ilusión y las ganas de ver crecer y consolidar un proyecto con alto valor histórico y lleno de tradición. Hacemos agricultura periurbana, a muy pocos metros de las ciudades, intentando recuperar esta vinculación histórica de nuestro territorio con la viña y el vino, sin olvidarnos de dónde somos y de las características que describen los municipios y las comarcas en la actualidad. Esto es el que queremos comunicar, y estamos preparando las herramientas y plataformas que nos hagan posible transmitir el mensaje más allá de lo que explica el propio vino.

Nou comentari

Comparteix

Icona de pantalla completa