El impacto de la sequía que Cataluña sufrió los últimos años junto con la formalización de un Expediente de Regulación de Empleo (ERO) llevaron al grupo Freixenet a registrar unas pérdidas de 14,4 millones de euros en 2025, según publica hoy el diario ‘Expansión’. La facturación cayó una media del 18%, hasta casi los 188 millones de euros.
Estos resultados contrastan con el beneficio después de impuestos obtenido en 2024 superior a los 5,3 millones de euros.
La mitad de las pérdidas proceden de las indemnizaciones del ERO pactadas con los sindicatos que afectó a 174 personas, 26 menos que la propuesta inicial de la empresa. En total, Freixenet dedicó 7,4 millones a estos despidos. El resto de los números rojos fueron debido a un encarecimiento considerable de la materia prima provocado por la falta de lluvia.
El ejercicio de 2025 es el último en que Freixenet estuvo participada a partes iguales por el grupo alemán Henkell y la familia Ferrer. El pasado mes de marzo, Henkell, presente en Freixenet desde 2018, compró a José Luis Bonet y a la familia Ferrer el resto de participaciones, alcanzando con esta operación la totalidad del accionariado. Henkell Freixenet se ha consolidado como el productor más grande a escala mundial de vinos y espumosos por volumen y facturación global, alrededor de los 1.250 millones de euros.

