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Siete vinos catalanes de cariñena tinta recomendados en ‘Decanter’

«Ha sido tradicionalmente una de las variedades tintas más plantadas en diferentes regiones vitivinícolas del mundo, como por ejemplo las francesas». A pesar de todo, con el tiempo, hemos visto disminuir la producción en beneficio de variedades como el cabernet o lo merlot, hasta que ahora, parece que podría estar resurgiendo de nuevo».

La reflexión la comparte el diario británico Decanter en un artículo que han publicado coincidiendo con el día internacional de esta variedad que se conmemora cada último jueves de octubre. Hablan, pues, al por menor de la cariñena, el carignano italiano o la carignane norteamericana y explican algunas de las características que la hacen única y singular. «Tiene bayas de piel gruesa, y da vinos con color profundo, que expresan aromas de frutas rojas. De cuerpo mediano y alto nivel de taninos, austeros», describen. Y añadirán: «Los mejores ejemplos son los que nacen de viñas viejas, puesto que tienen mayor concentración y elegancia», sean monovarietales, o en cupaje, con variedades con quienes habitualmente hacen pareja, como la garnacha o la syrah.

Incluso, en el artículo destacan dos de los vinos del Priorat que han llamado la atención de los críticos de esta cabecera: El Samsó 2018, de Buil & Giné, y el Clos Abella 2019, de Marco Abella. Pero recomiendan otros.

Vinos catalanes de cariñena

Más allá de la parte descriptiva, el artículo hace una selección de las que consideran grandes carinyenes embotelladas en varios puntos del mundo; entre ellas, y sumadas a las de Buil & Giné y Marco Abella, recomiendan una buena selección de productos catalanes, la mayoría con ADN Priorat, y también alguno de la Terra Alta. Los recogemos.

Samsó 108 Años – 2018, Buil & Giné. Priorat

Lo describen como un vino «rico, maduro y opulento con notas de fruta negra, flores aromáticas, regaliz y pimienta». Un vino «denso en boca, dirán, con una textura impresionante» y un final largo y complejo.

Clos Abella 2019, Marco Abella. Priorat

Destacan los aromas de moras silvestres y chocolate amargo, «con una seductora nota de menta» de este vino «muy elegante, con taninos sutiles y un largo final de roble». Y concluyen: «un placer más que una propuesta filosófica, como lo son otros vinos del Priorat más ambiciosos», dirán.

Clos de Ferran 2019, Rolland & Galarreta. Priorat

Hablan de este vino como de un producto de «nariz compleja que recuerda la nuez moscada, el regaliz, o la mermelada de arándanos», con «capas de taninos maduros y fruta negra intensa». Es un vino, añadirán, largo y con matices afrutados que lo convierten en «excepcional».

Marla Vino De Paraje Carinyenes 2019, Sandra Doix. Priorat

En nariz, dirán de este vino, encuentran «notas minerales y de mora», con una presencia de fruta negra madura, en boca, «sorprendentemente refinada». Es «refinado, concentrado y complejo, largo y cálido», que regala, una vez lo pruebas, «una experiencia inolvidable».

Vinerel·les Carinyena 2019, de Altavins Viticultores. Terra Alta

En esta recomendación de vinos hechos con cariñena también se cuela un vino nacido en la Terra Alta. Este negro de Altavins Viticultores mujer como resultado «aromas muy expresivas de fruta del bosque, seguidos de un gusto maduro y suculento que le otorgan un final largo».

Clos Cypres 2019, de Costers del Priorat. Priorat

Lo describen hablando «de una bonita, pura e intensidad de fruta de mora en nariz. Con cuerpo, añaden, «es rico y maduro y tiene una estructura tánica madura».

Cepas Viejas 2018. Franck Massard.

Un vino cargado «de aromas florales y de frutas rojas». Maduro y con textura, con acidez fresca, taninos pulidos y caracteres salados y carnosos. De este producto también destacan su buena relación calidad-precio.

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