Uno de cada tres bodegas del estado participa en la Barcelona Wine Week. Con este dato, el evento se consolida como la feria de vinos más representativa. La nueva edición tendrá lugar del 2 al 4 de febrero en el recinto de Montjuïc de Fira de Barcelona y, como el año pasado, ocupará dos pabellones separados del recinto, el 1 y el 8. «Esta no es una feria tradicional, no queremos solo mostrar, queremos crear negocio«, explicó este miércoles Céline Pérez, directora del evento en la rueda de prensa de presentación de la feria. La BWW regresa con más espacio, más stands y más actividades para recordar que la capital catalana se ha convertido en el escaparate de los vinos de todo el estado. Pero también tiene las puertas abiertas al exterior, con casi un millar de asistentes internacionales con profesiones relacionadas con el mundo del vino. En definitiva, una feria que, según concretó la directora, «busca ayudar a las bodegas a adaptarse a los nuevos tiempos y mantener su posición estratégica como punto de encuentro de negocios».
El salón reunirá más de 1.350 bodegas, lo que representa una de cada tres bodegas del estado, una cifra que crece un 5% respecto a la edición del 2025. «Todos ellos volverán a apostar por este evento como plataforma estratégica para ampliar mercados, reforzar su visibilidad y generar nuevas oportunidades comerciales», han afirmado desde la organización de la feria. En esta ocasión, el certamen contará con la participación de bodegas representadas en 90 denominaciones de origen, lo que permitirá mostrar de nuevo la amplitud y diversidad del mapa vitivinícola. Sellos como Ribera del Duero, Rioja, Priorat, Montsant, Rueda, Cava, Jumilla, La Mancha o Alicante compartirán espacio con numerosas figuras de calidad que contribuyen a situar al país entre los principales productores del mundo. Un evento que acercará a Barcelona diferentes perfiles de compradores, distribuidores, importadores y bodegueros dispuestos a gastar su dinero en la capital catalana. La organización estima que el evento aportará unos 13 millones de euros de impacto económico para la ciudad.

Cinco objetivos clave para el futuro del vino
Según concretó Pérez, esta nueva edición pivotará sobre cinco ejes indispensables para entender el futuro del vino. La diversificación de negocio es lo primero que menciona la directora, quien confía en que el aumento de un 17% del presupuesto de la feria para atraer más compradores internacionales ayudará a las bodegas a tener una perspectiva más diversa de todos los mercados a los que puede acceder el vino del estado. En segundo lugar, está la diferenciación, es decir, la necesidad de mantener la singularidad de todos los territorios que elaboran vinos de calidad. Este año, como cada año, el más representado será Cataluña, donde más de 300 bodegas tendrán un espacio destacado. El tercer objetivo es la estrategia de datos, la cual implica dar a conocer informes y estudios que se han hecho a lo largo del 2025 sobre el mercado, el consumo y otros puntos importantes para el sector. Por primera vez, la feria pone énfasis en todas estas cifras y también en su debida comunicación, que es el cuarto objetivo; esta idea de poder tener bodegas, profesionales y expertos informados de todo lo que está pasando en el sector vitivinícola mundial a través de las conferencias del evento. El último punto es la implicación del vino en la gastronomía y en el turismo, unas estrategias que se ha demostrado que son claves para las bodegas que, cansadas de la pérdida de ventas, se han reinventado buscando alternativas dinámicas que atraigan a los clientes.
Un gran espacio para la actividad comercial
Tal como anunció Pérez, la feria no quiere ser solo un escaparate, sino que se espera que pueda haber intercambio de ideas, proveedores e incluso contactos para hacer negocios. El éxito de ediciones anteriores, donde un 77% de los profesionales del canal HORECA confirmaron que habían cerrado contactos durante el evento o días después, hace que este año la feria quiera impulsar la actividad comercial del salón. En colaboración con ICEX España Exportación e Inversiones, BWW reunirá a más de 880 compradores internacionales procedentes de mercados estratégicos de Europa, América y Asia, lo que permitirá organizar alrededor de 13,500 reuniones de negocio. Entre los profesionales confirmados figuran distribuidores como Divin, de Canadá; Delta Wines, de Países Bajos; Global Wines & Spirits, de Colombia o Imperial Beverage, de Estados Unidos. También habrá responsables de cadenas de supermercados como Coto, de Argentina; NSLC, de Canadá o Huge, de Japón. Se sumarán más de mil compradores nacionales de la gran distribución, el comercio especializado y el canal HORECA de todo el estado.
Además, esta edición de la feria contará con ponentes de renombre, incluso la directora de la BWW se ha atrevido a decir que «es el evento con más masters of wine«, la titulación más complicada de conseguir en el sector vitivinícola mundial. En este sentido, algunos de los nombres más reconocidos serán Lenka Sedlackova, Almudena Alberca y Jonas Tofterup, así como de los enólogos Willy Pérez, Daniel Landi, Eduardo Eguren, Oriol Llaberia o Richard Sanz. Por su parte, el periodista y crítico de La Vanguardia Ramon Francàs organizará la cata 12+1 mitos de Jerez. Con todos estos ingredientes, la Wine Week se alza como el evento por excelencia del vino del estado, pero también como el espacio clave donde hacer negocios y crear vínculos. «Volvemos más grandes, con más fuerza y mejor», concluye la directora del evento.


