Corpinnat ha cerrado 2025 con cifras que demuestran el crecimiento de sus espumosos. La marca colectiva con «el reglamento más exigente del mundo» –tal como lo denominan ellos– ha logrado aumentar facturación y botellas vendidas. Dicho esto, cabe recordar que también ha crecido el número de bodegas que forman parte de Corpinnat, lo que confirma que la apuesta de los fundadores tiene una buena acogida. En concreto, la marca colectiva terminó 2025 con 19 bodegas, que vendieron un 34,8% más de botellas que el año anterior (casi 3 millones) y cerraron el año de facturación con un crecimiento del 27%, unos 34,1 millones de euros. También se convirtieron en la entidad con el precio medio más alto de toda Cataluña, 20,45 euros por botella, y mantuvieron su apuesta por mejorar las condiciones de la compra de uva, con un mínimo garantizado de 0,95 euros por kilo, una cifra que prácticamente duplica los precios de mercado catalanes y -según sus cálculos- tiene un retorno total de 4,3 millones de euros para los viticultores independientes que trabajan con bodegas de Corpinnat.
«Crecemos en rigor y coherencia», ha expresado Pere Llopart, presidente de Corpinnat, durante la presentación de la memoria económica de 2025 en la sede de Pimec. En este sentido, Llopart ha elogiado «el esfuerzo de las bodegas» recién llegadas para adaptarse a su normativa y ha celebrado que «Corpinnat haya dejado de ser un proyecto emergente». La realidad es que la marca colectiva ha tenido un crecimiento exponencial en los últimos años hasta llegar a las 21 bodegas. Además, desde la presidencia también confirman que hay «dos o tres» bodegas que se encuentran en la fase de auditorías, aunque no han podido revelar sus nombres. Por el momento, Corpinnat ya tiene 129 referencias de espumosos en el mercado, mayoritariamente vendidas en Cataluña, pero con una parte creciente en el exterior, con los Estados Unidos a la cabeza de la fila de exportaciones. De esta manera, el mercado principal sigue siendo el de proximidad: en 2025 un 79% de las ventas se han realizado en Cataluña y en el estado español. Las exportaciones han crecido ligeramente, del 17% al 21% del total de ventas.
Un precio justo para los agricultores
El precio de la uva es un conflicto latente en el sector vitivinícola. Son muchos los agricultores que se quejan del poco dinero que pagan las bodegas por su uva. Los costos suben y muchos viticultores ven peligrar su trabajo. Desde Corpinnat han asegurado que son muy conscientes de las tendencias y que parte importante de su trabajo implica «dignificar el oficio», en palabras de Roc Gramona, vicepresidente de la marca colectiva. Es por eso que, por norma, se marca un precio mínimo garantizado para todos los viticultores que trabajan con bodegas de la entidad. En 2025 este mínimo fue de 0,92 euros, una cifra ya muy por encima del precio medio del sector, que ronda los 0,55 euros, aproximadamente. Además, Gramona también ha concretado que el precio medio de compra de uva por parte de las bodegas de Corpinnat ascendió hasta los 1,10 euros el kilogramo. Esto ha generado un retorno económico de 4,3 millones de euros por la compra de uva a los viticultores proveedores.

De esta manera, el modelo Corpinnat tiene un impacto positivo en el viticultor, el oficio, el sector, el territorio y el país: “Vendimiando a mano; haciendo íntegramente todo el proceso en la misma bodega, de la uva a la botella; trabajando de manera ecológica y con variedades autóctonas; garantizando un precio mínimo para la compra de uva… Trabajando como trabajamos contribuimos a que la viticultura, el territorio y el paisaje tengan futuro”, ha destacado Llopart.
El enoturismo como motor económico
Más allá de los datos de facturación, Corpinnat también valora mucho la capacidad de sus bodegas de hacer enoturismo. Cada vez se está alzando esta herramienta como tercera base de la financiación de las bodegas. Visitas guiadas, catas y otras actividades relacionadas con el turismo del vino han demostrado que son muy efectivas en un momento en que el consumo de vino no está precisamente en auge. Aunque el enoturismo no se contempla dentro de los resultados generales económicos de Corpinnat, desde la presidencia se ha dejado claro que «tiene un valor importante para las bodegas». En este sentido, en 2025 se han contabilizado alrededor de 35.000 visitas enoturísticas a las bodegas de la marca colectiva. Así, las bodegas de Corpinnat al cierre de 2025 sumaban 343 trabajadores en 27 centros diferentes. “Estamos hablando de empleo, de actividad económica, de dinamización de sectores como el turismo, la gastronomía, el comercio, de proyección… y también de cuidar el paisaje”, ha concluido Gramona.

