La excelencia de los vinos catalanes es innegable, pero se pone constantemente a prueba. Hace ya sesenta años que la DO Penedès abre las inscripciones para encontrar los mejores vinos de la comarca; vinos con personalidad, diferentes y catados a ciegas por un buen grupo de profesionales. El Concurso Tastavins DO Penedès llega a su 60ª edición con ganas de volver a demostrar que hay una gran calidad en los productos vitivinícolas del territorio. El concurso, que cuenta con el apoyo técnico de la DO Penedès, es uno de los más antiguos del panorama vitivinícola del estado. El VINSEUM será el escenario el 27 de abril de la cata a ciegas que decidirá el futuro de las referencias enviadas y los profesionales serán los encargados de escoger los mejores vinos de la DO Penedès.
El 60º Concurso Tastavins Penedès incluye siete categorías en las cuales las bodegas pueden presentar sus muestras: vinos blancos, vinos blancos crianza, vinos rosados, vinos tintos, vinos tintos crianza, espumosos Clàssic Penedès y Xarel·lo 100%. De cada una de estas categorías se escogerán tres medallas de bronce, una de plata y una de oro. Así, el concurso se consolida como una cita clave para todas aquellas bodegas dentro de la DO que creen que sus vinos son merecedores de un galardón. «El certamen es una herramienta más para dar a conocer la gran calidad de los vinos que se elaboran en el territorio, tanto a nivel nacional como internacional. El éxito de muestras presentadas en cada edición demuestra la relevancia que tiene entre las bodegas», han asegurado desde la entidad en un comunicado este lunes.

Los premiados en el 60º Concurso Tastavins DO Penedès se darán a conocer el 15 de mayo en una gala celebrada en el Auditorio de Vilafranca del Penedès y retransmitida por Penedès TV. Los ganadores se promocionarán en catas en el Espai Penedès BCN, en el Vijazz, en catas organizadas por la DO Penedès y en campañas de comunicación y redes sociales.
Profesionales del sector y cata a ciegas
Uno de los principios de los grandes concursos de vinos es la cata a ciegas, es decir, poner a prueba a los profesionales, sin pautas; simplemente dejarlos catar las referencias y escoger el mejor vino sin necesidad de ver etiquetas ni marcas. De hecho, esta también es la metodología que utilizan los Premis Vinari. En concreto en el Tastavins, «las botellas se sirven cubiertas para que los catadores no sepan qué vino están catando», han reconocido desde la entidad. Por otra parte, y según han explicado, «con el objetivo de continuar mostrando la diversidad de perfiles que forman el panorama vinícola actual», la Academia Tastavins Penedès continúa apostando por un panel de catadores con perfiles altamente profesionales y diversos como enólogos, sumilleres, periodistas del sector y responsables de tiendas especializadas.

