La decisión de 3Cat de brindar en Año Nuevo con una cerveza ha enfadado a todas las Denominaciones de Origen de Cataluña. Los consejos reguladores de las DO vitivinícolas catalanas han expresado su profunda indignación por el hecho de que el brindis del programa de las campanadas de Año Nuevo de TV3 se realizara con cerveza y no con vino o cava, productos emblemáticos del país. La primera reacción surgió de la DO Penedès donde se alzó la voz para recordar que el vino forma parte de la cultura catalana y no debería ser desestimado, y menos en estas ocasiones especiales.
Las Denominaciones de Origen han enviado al presidente de la Generalitat, al consejero de Agricultura, al director de INCAVI y a la presidenta de 3cat una carta donde recuerdan que Cataluña cuenta con una tradición vitivinícola profundamente arraigada, con 12 denominaciones de origen, que forman parte del patrimonio cultural y económico del territorio y contribuyen de manera decisiva al desarrollo rural, a la economía y a la proyección internacional del país.

Los consejos reguladores consideran que desvincular este momento emblemático de los productos propios del país, especialmente en una televisión pública, “transmite un mensaje preocupante y alejado de la función de servicio público”. Además, señalan que los medios públicos deberían “priorizar el interés general y la promoción de la cultura y la producción propia”. Para las DO, la decisión de brindar con cerveza responde a un motivo económico y comercial.
Representar valores de la sociedad
El vino es un producto muy representativo de la cultura catalana y el espumoso se ha convertido en objeto de brindis en todo el mundo. Es por eso que los representantes del sector vitivinícola subrayan que los medios públicos tienen una responsabilidad específica que va más allá de la audiencia o de los ingresos publicitarios: “Deben ser un reflejo e impulso de los valores, la cultura y los sectores estratégicos del país”. Más allá de la falta de representación del producto, para las DO esta situación supone una oportunidad perdida para valorar un sector que perpetua la supervivencia de muchas zonas rurales en todo el país.
La carta ha sido firmada conjuntamente por los 12 consejos reguladores de las denominaciones de origen Alella, Catalunya, Cava, Conca de Barberà, Costers del Segre, Empordà, Montsant, Penedès, Pla de Bages, Priorat, Tarragona y Terra Alta.

