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La DO Penedès demuestra el gran potencial del ecológico

La DO Penedès es la primera en el mundo en ser 100% ecológica. Desde la vendimia de 2025, todas las bodegas adscritas tienen la obligación de cultivar sus viñedos con criterios favorables al cuidado del medio ambiente, sin pesticidas ni químicos. Esta es una apuesta que busca alinearse con los objetivos mundiales y demostrar que la ecología es el futuro del sector vitivinícola, pero también del mundo. En el marco de la Barcelona Wine Week (BWW) cuatro bodegas dentro de esta DO han presentado cuatro vinos que garantizan la calidad del territorio. Un grupo de elaborados que dicen mucho del Penedès, pero también de la ecología en una cata única que transporta a los asistentes entre los viñedos de aquellos que lo han apostado todo por la sostenibilidad.

El enólogo Xavier Barba es el encargado de explicar paso a paso la degustación de estos vinos. Antes, sin embargo, Josep Maria Albet, de la bodega Albet i Noya sube al escenario para expresar orgulloso cómo la DO que siempre ha defendido ya es ecológica. Su implicación en la decisión es innegable, de hecho, Albet i Noya fue la primera bodega ecológica de la Península Ibérica hace más de cuarenta años. Albet marcó un precedente del que ahora presume y celebra que sus vecinos se hayan unido a la revolución ecológica. A pesar de ser el encargado de abrir el acto, su espumoso es el último que se probará.

Barba comienza con un vino blanco muy especial. Avgvstvs Forvm es una bodega que trabaja la ecología desde hace tiempo en todas sus parcelas. Además, uno de sus proyectos de más calidad son las microvinificaciones. En este caso, el vino que presentan es un Microvinificación de Macabeo 2018. Un vino elaborado con una variedad dura y resistente que no teme a los cambios de temperaturas y que se puede cultivar en tierras muy pobres. Una analogía perfecta a la situación medioambiental actual donde los cambios están destacando aquellas variedades capaces de adaptarse a los nuevos tiempos. Es un vino meloso con un punto de mantequilla. Barba asegura que recuerda a aquellos aromas del Roscón de Reyes a escala olfativa. En boca es amplio, pero no empalaga. «Perfecto para un magret de pato o un arroz de montaña intenso», reconoce el enólogo. Tiene un precio de 14,60 euros aproximadamente.

Cuatro copas durante la cata de la DO Penedès en el marco de la Barcelona Wine Week / J.C.
Cuatro copas durante la cata de la DO Penedès en el marco de la Barcelona Wine Week / J.C.

El siguiente es un rosado de Parés Baltà. Radix 2024 es un vino hecho por una mujer, «y eso se nota en los acabados limpios», explica Barba. De esta manera, confirma que la bodega no solo hace ecología, sino que van un paso más allá y apuestan por la biodinámica. La idea surge de la enóloga Marta Casas, a quien Barba hace referencia al probar el vino. La presentación de este rosado es diferente de lo que se está acostumbrado actualmente. Su color lo podría hacer pasar fácilmente por un vino tinto a ojos inexpertos. Sin embargo, en nariz tiene ese toque de piruleta y chicle que lo delatan. En boca, sin embargo, es un vino fresco e intenso, con sabores de frutas del bosque. «Aquí sí que recomendaría arroz, arroz y más arroz», afirma Barba, quien añade que también podría maridar bien «algún queso». Cuesta unos 23 euros aproximadamente.

Gaintus Vertical 2018 de la bodega Montrubí no es un vino para todos. Esta bodega apuesta por la sumoll, una variedad muy productiva, pero poco alcohólica. El vino que presentan es un tinto con cierto regusto a madera y quemado. En nariz recuerda a olores de brasa o incluso de escalivada. Barba reconoce que para conseguir degustar todo lo que puede ofrecer, habría que decantarlo, pero sin haberlo hecho ya se pueden notar los aromas penedesencs que la sumoll hace percibir. Parece que tendría que ser un vino duro, pero en boca es muy vivo y fresco. Su crianza engaña tanto a la vista como al paladar. «Podría ser perfectamente un vino de postres; una galleta o incluso chocolate», menciona el enólogo, quien además concreta que también podría ser un buen acompañante «de una anchoa con un toque de mantequilla». Tiene un precio de unos 34,90 euros aproximadamente.

Los últimos serán los primeros y, por tanto, es el turno del Corral Cremat 2014, un Clàssic Penedès de Albet i Noya. Este es un espumoso con una década de crianza a sus espaldas, pero vibra como un joven. Los aromas recuerdan a una cierta dulzura, incluso se podría hablar de miel. También tiene un punto de tila. Ahora bien, en boca se transforma y deja percibir una burbuja perfectamente integrada en un elaborado fresco y vivo, muy alejado de la idea preconcebida que se tiene de un vino con 120 meses de crianza. En este caso, se puede maridar con los canelones de los días de fiesta, el pollo asado o el pato con peras y tiene un precio de unos 70 euros aproximadamente. En definitiva, cuatro vinos excepcionales, pensados para diferentes ocasiones y con diferentes precios, pero todos bajo una misma base: si el sector vitivinícola será ecológico o no será, el Penedès llevará la voz cantante.

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