Can Calopa, la única bodega de la ciudad de Barcelona, situada en la montaña de Collserola y gestionada por la cooperativa L’Olivera celebrará su fiesta de la vendimia el 20 de septiembre, pocos días antes del inicio de las fiestas de la Mercè. Será una jornada de juegos, gastronomía y música entre viñedos.
La fiesta comenzará a las 10.30 horas, con la apertura de puertas. Los asistentes recibirán el carnet de vendimiador y se organizarán en grupos para participar en el juego de la vendimia, con diferentes pruebas con el mundo del vino como protagonista. Habrá catas a ciegas, una carrera de cajas, la experiencia de pisar la uva o beber con porrón.
Una vez terminados los juegos, la fiesta se trasladará a la masía para dar paso al vermut y a la entrega de premios. El precio de la entrada (25 euros en el caso de los adultos) incluye un plato de vendimia. La jornada, que terminará a las 16.30 horas, se cerrará con una quina o bingo musical que comenzará hacia las 15.30 horas. Toda la información de la fiesta de la vendimia y la compra de entradas se puede hacer desde la web de L’Olivera.
Una finca municipal que Joan Clos remodeló
Más allá de la fiesta de la Vendimia, una visita a Can Calopa permite conocer la única bodega que funciona en Barcelona. Se trata de una antigua masía, propiedad del Ayuntamiento de Barcelona, que fue rehabilitada a principios del siglo XXI. En 2001, el alcalde Joan Clos (PSC) remodeló la casa y recuperó el cultivo y la producción de vino para eventos del Ayuntamiento y actos públicos, pero sin comercialización. En aquellos años, el regalo que el consistorio hacía por Navidad a los periodistas que seguían la información municipal eran dos botellas de vino producido en Can Calopa.

En Can Calopa, el cultivo y la producción de vino se remonta al siglo XIX. Una prensa de aquella época así lo acredita. La gestión de la masía y el centenar de hectáreas fue municipal hasta 2010. Ese año, se incorporó L’Olivera -una cooperativa fundada en 1974 en Vallbona de les Monges- para intentar dar al proyecto más calidad y valor. Hasta 2016, la gestión fue compartida, pero con la llegada de Ada Colau al gobierno de la ciudad, se cedieron todas las tierras a la cooperativa, explicó la responsable de enoturismo de la bodega, Mar Adan, en 2024 a VadeVi.
Unas 13.800 botellas al año
Desde 2016, Can Calopa funciona como una empresa con todas las de la ley. Se elaboran aceites y vinos que se comercializan con la DO Catalunya. El proyecto combina agricultura ecológica y elaboración de productos de calidad con una clara vocación social, incorporando personas en situación de vulnerabilidad a los diferentes procesos productivos. Según datos de 2024, Can Calopa produce más de 17.000 kilogramos de uva al año, unas 13.800 botellas, con una facturación de 1,2 millones de euros anuales (2023).
La masía dispone de una vinoteca que en verano abre de jueves a domingo, en la cual se pueden degustar los vinos que elabora la cooperativa con tapas de proximidad en una terraza rodeada de viñedos.
