La candidatura de Requena ha quedado definitivamente fuera de la carrera para optar a una de las tres sillas de viticultores independientes en las elecciones del nuevo órgano de gobierno de la DO Cava. Lo ha explicado la misma Asociación de Viticultores del Cava de Requena. De esta manera llega a su fin el camino de este organismo para optar a tener una participación en el consejo regulador a través de la candidatura que habían llamado Viticultores de Requena por el Cava. Hace unas semanas, Francisco Martínez, presidente de la entidad, corroboraba a Vadevi que les habían desestimado la candidatura por no cumplir con la normativa fiscal, una versión que también confirmó la misma DO Cava. Después de recurrir contra la decisión, este martes han recibido la última negativa, de manera que la zona de Requena tendrá en las elecciones solo un candidato para una de las sillas de los viticultores independientes. Se trata de Fernando Medina, de Dominio Vega, que se presenta en la candidatura conjunta de Unió de Pagesos y JARC. Martínez asegura que no ha mantenido conversaciones «desde su decisión de presentarse con los catalanes”.
Las sillas de viticultores independientes del próximo órgano de gobierno de la DO Cava serán, por tanto, una batalla catalana. En este sentido, la coalición formada por Unió de Pagesos y JARC luchará en las elecciones contra la Asociación de Viticultores del Penedès, que por primera vez presentan una candidatura propia después de años de alianza con las otras dos entidades. Esta situación deja fuera la candidatura de Requena impulsada por la entidad mayoritaria de la región, “con más del 70% de los viticultores adscritos”, según asegura Martínez a Vadevi. “Nos da mucha pena, la verdad es que no nos lo han puesto fácil”, se lamenta. No obstante, lanza un mensaje de esperanza a sus asociados: «La Asociación de Viticultores del Cava de Requena continuará estando presente, defendiendo a los viticultores y al sector del cava en general, dentro o fuera de los órganos de decisión«.

En concreto, Martínez hace referencia a las dificultades que hay para ser una candidatura en estas elecciones, ya que, al no cumplir con los requisitos fiscales, la única manera de poder optar a ser una candidatura válida es tener el aval del 10% de todo el censo de su categoría de viticultores independientes; una cifra tan grande que, en buena parte de los casos, “es prácticamente imposible de obtener”, según Martínez. «La interpretación adoptada por la Junta Electoral, además de restrictiva, resulta difícil de justificar cuando se argumenta que aceptar nuestra candidatura podría suponer un agravio comparativo frente a otras candidaturas, cuando en realidad todos somos partícipes y defendemos los intereses del viticultor«, alega.
Los votos de Requena
Más allá del representante independiente que se ha unido a UP y JARC, la región del cava de Requena se ha quedado sin poder optar a un espacio desde donde expresar sus preocupaciones respecto al sector del cava. Martínez asegura a este diario que había conversaciones con los viticultores de Almendralejo (Extremadura) que se dedican al cava y también con algunos de Logroño para que votaran su candidatura. Así pues, al caer su posibilidad de participar se abre una gran incógnita sobre dónde irán a parar esos votos. «Hay gente que nos confirma que irá a votar pero votará en blanco», comenta Martínez, quien añade que también podría haber otra parte del electorado que no quiera ir a votar.
Ahora bien, el presidente de la entidad de viticultores de Requena asume que hay una candidatura que sí podría estar luchando por los mismos valores que querían hacerlo ellos. «Tuvimos muchas conversaciones con la Asociación de Viticultores del Penedès para ver cómo podíamos encajar nuestros objetivos», menciona Martínez. Finalmente, acabaron decidiendo ir por caminos separados, con candidaturas independientes. En cuanto a Medina, el representante de la región de Requena que va dentro de la candidatura catalana de UP y JARC, Martínez afirma que «no ha habido conversaciones con él» y, por lo tanto, su asociación no servirá de puente entre los viticultores de la región y el consejero delegado de Dominio de la Vega.
Tres sillas para dos candidaturas
Los vocales que serán escogidos para la nueva junta de la DO Cava, además de debatir las cuestiones principales de la denominación, son también los encargados de elegir al presidente. Durante los dos últimos mandatos este cargo lo ha ocupado Javier Pagés, que, según algunas fuentes, no busca ser reelegido. La composición de la junta pretende garantizar una representación equilibrada entre el sector productor (viticultores) y el de los elaboradores (bodegas). En total hay doce sillas, repartidas a partes iguales: seis para cada sector. En el caso de los elaboradores, solo se ha presentado una candidatura para ocupar todas las plazas: la de la Asociación de Elaboradores del Cava (AECAVA), candidatura que agrupa prácticamente a todas las bodegas inscritas en la DO.
El sector productor funciona de manera diferente. Tres de las seis sillas corresponden a cooperativas (2) y a bodegas elaboradoras de vino base y de almacenamiento de vino base (1). Estas tampoco necesitarán votar, ya que vuelven a ser candidaturas únicas que solo necesitarán ser ratificadas. Las otras tres son las de los productores independientes, y es aquí donde hay dos candidaturas para tres sillas. La alianza de UP y JARC con Medina, por un lado, y la Asociación de Viticultores del Penedès, por el otro. Sin Requena en la carrera, el próximo 7 de mayo las dos candidaturas se lo jugarán todo a los votos del sector.

