Las redes sociales cada vez son más importantes para las nuevas generaciones. Consejos, anécdotas y también noticias se cuelan entre las horas de pantalla que jóvenes y mayores pasan durante el día. Tanto es así que una buena manera de comunicar es clave en estos nuevos canales. La Interprofesional del Vino de España (OIVE) ha incorporado en la actualización del Código de Comunicación Comercial del Vino directrices específicas para la publicidad en redes sociales y a través de influencers. Sin duda, no es la primera entidad en dar este paso y se une a la gran mayoría de empresas y asociaciones que ven las redes sociales como un trampolín hacia los consumidores, pero también como una amenaza si no se establecen normas específicas sobre cómo comunicar el contenido.

Según ha explicado la entidad en un comunicado remitido a Vadevi, esta nueva versión del código, que entrará en vigor el 1 de enero de 2026, responde a la necesidad de adaptar el marco de autorregulación del sector vitivinícola a los nuevos entornos digitales que, al igual que en el resto de los formatos publicitarios tradicionales, deberá incluir un mensaje que fomente el consumo moderado de vino. “Este paso es clave para continuar construyendo una imagen moderna, coherente y responsable del vino en España, especialmente entre los públicos más jóvenes y digitales”, ha explicado el presidente de la Interprofesional, Fernando Ezquerro. La realidad es que cada vez hay que tener más presente que las redes sociales son un canal informativo que para muchos consumidores está al mismo nivel que los diarios o las revistas y esto las convierte en un espacio que debe regularse.

Cartel del nuevo Código de Comunicación Comercial del Vino de la OIVE / Cedida
Cartel del nuevo Código de Comunicación Comercial del Vino de la OIVE / Cedida

Un código basado en la moderación

El documento -que se puede ver completo a través de este enlace– gira en torno a la moderación. Desde hace tiempo, la OIVE ha impulsado el programa Wine in Moderation, donde se agrupan empresas, asociaciones, entidades que buscan defender el consumo del vino, pero desde un espacio de moderación y como aliado a la dieta mediterránea. Así pues, este nuevo documento exige a las empresas que trabajan con las redes sociales como principal canal y a los influencers y creadores de contenido que basen su mensaje en el consumo moderado. Según describe la OIVE, es necesario tener más presente la comunicación del vino en las redes, ya que sin esta clarificación habían surgido algunas dudas relacionadas con el incremento en el grado de protección a colectivos más vulnerables o en situaciones de alto riesgo que son incompatibles con el consumo de alcohol, como los menores, el consumo durante el embarazo y la conducción.

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