La marca colectiva Corpinnat ha incorporado la bodega Fèlix Massana Ràfols y cierra así el ejercicio de este año con 24 miembros, con la previsión de que en el primer semestre del próximo año se sumen «más de uno y de dos» que ahora se encuentran en proceso de auditoría, según el presidente de la organización, Pere Llopart, en declaraciones a Vadeví.
Llopart valora la nueva incorporación como una «muestra» de la «consolidación» de Corpinnat, fundada hace ocho años por seis bodegas con el objetivo de ofrecer una certificación propia y muy estricta basada en la calidad, los precios justos a la uva y la elaboración ecológica y de larga crianza de espumosos.
La bodega Fèlix Massana Ràfols, fundada en 2001, tiene la experiencia de cuatro generaciones de la familia Massana, viticultora de Sant Pau d’Ordal. Se trata de un territorio rodeado de bosques y en suelos calcáreos donde se cultivan las viñas de las variedades de uva autorizadas desde Corpinnat, algunas con más de treinta años de vida.
El presidente de Corpinnat resume: «Es una bodega con mucha trayectoria, un proyecto familiar muy personal». También se congratula del hecho de que «demuestra que en Corpinnat cabe todo el mundo, desde bodegas grandes a emergentes» y también de la «consolidación» de la marca colectiva «de excelencia y calidad» que, sobre todo, «pone el énfasis en el territorio».

La bodega Fèlix Massana Ràfols es el quinto nuevo miembro de este año de Corpinnat. A partir de ahora, nuevas incorporaciones se formalizarán el primer semestre del año, según el nuevo reglamento de la marca. En estos momentos, algunas bodegas aún están en fase de certificación, con las previsiones de incorporar «más de uno, de dos y de tres» en 2027 y avanzar así, dice Llopart, hacia «una solidez que da cierta protección al territorio». En «tiempos complejos de bajada de consumo y con muchas amenazas» -concluye- «queremos ser parte de la solución», pero también asevera: «Todos deben poner de su parte».
La bodega Fèlix Massana Ràfols la lideran Fèlix Massana y Cristina Castillo, seguidos por sus hijas Marta y Júlia Massana. El fundador se dedica desde muy joven al método tradicional de elaboración de espumosos y en el año 2001, puso en marcha su propia bodega. El proceso de certificación de Corpinnat avala que ha acreditado la viticultura ecológica durante los últimos tres años y, entre otros requisitos, ha superado las auditorías del proceso de elaboración de los espumosos, las sensoriales y las catas de los vinos base.
Con esta incorporación, aprobada en la asamblea celebrada el pasado 28 de septiembre, Corpinnat alcanza las 24 bodegas asociadas. Desde su constitución se han incorporado Gramona, Llopart, Nadal, Recaredo, Sabaté i Coca, Torelló, Huguet de Can Feixes, Júlia Bernet, Mas Candí, Can Descregut, Pardas, Bufadors, Cisteller, Viader, Mas de la Basserola, Celler Kripta, Demost, Mas Bertran, AT Roca, Celler Mir, Torné & Bel, Juvé & Camps, Mas Vilella y, ahora, Fèlix Massana Ràfols.

