La vendimia se encuentra en su recta final. Ya queda poco para que las bodegas terminen de recibir toda la uva de este año y comiencen la vinificación. Aunque ninguna Denominación de Origen la haya dado por finalizada, las primeras tendencias ya permiten anticipar el balance de la cosecha.
DO como Penedès, Alella y Tarragona son las que van más avanzadas y ya tienen el final a la vista. Así lo indica Xoán Elorduy, jefe del Servicio de Viticultura, Enología y Ampelografía del INCAVI.
Elorduy define la cosecha de este año por la fuerte influencia de la climatología con lo que ha sido, dice, “un invierno muy lluvioso y una sequía bien pronunciada durante la primavera”. Esto ha marcado mucho la producción de este 2026, aunque también se ha podido recuperar. Se ha percibido una ligera disminución de la sequía, viniendo de años en que había sido fulminante.
Se trata de una vendimia que ha comenzado, en general, unos quince días antes que la anterior. Teniendo esto en cuenta, a estas alturas de la campaña, se han cosechado 307 millones de kilogramos más de uva que en la misma fecha de 2025. Elorduy prevé un aumento del 25% de cara al final de la campaña.
Además, la uva llega a las bodegas en buen estado sanitario. En general, no ha recibido ataques importantes de mildiu ni de oídio y, a diferencia de 2025, el mosquito verde no está siendo un problema relevante.

Son diversas las DO que comparten esta valoración optimista, a pesar de su -ya esperado- adelanto, debido a las altas temperaturas que el cambio climático propicia. La secretaria técnica de la DO Pla de Bages, Eva Farré, explica que muchas de las bodegas del territorio comenzaron a vendimiar a mediados de agosto cuando solían hacerlo a principios de septiembre. De hecho, apunta, “se trata de la vendimia más temprana que ha habido, debido al calor de junio y julio”. A pesar de esto, la ausencia de lluvia también ha facilitado que no haya enfermedades y la uva se mantenga sana.
En cuanto al ritmo de la recolección, Farré explica que en Pla de Bages ya han cosechado un 80% de la uva. Por lo tanto, dice, “la semana que viene, la mayoría de bodegas habrán terminado de vendimiar”. Las que quizás tardarán un par de semanas más son las bodegas de alta montaña, donde las temperaturas no son tan cálidas. Pla de Bages espera terminar la vendimia con casi un millón y medio de kilos, una cifra similar al año pasado.
En cuanto a Costers del Segre, el presidente de la DO, Isidre Ribalta, dice que la calidad será excepcional, aunque coincide en el impacto de la climatología en la viña. Ribalta explica que “todas las variedades se han tenido que cosechar de golpe para evitar sobremaduraciones”. Destaca la prisa con la que las bodegas han tenido que actuar para recolectar en el momento adecuado ante los golpes de calor.
En el caso de Costers del Segre el inicio de la vendimia también se adelantó. Esta anticipación, sin embargo, ha evitado la posibilidad de una graduación alcohólica demasiado elevada, especialmente en el caso de los tintos. La DO prevé terminar la vendimia a finales de septiembre o principios de octubre con un poco más de kilos de uva que en 2025.
