Ni los más viejos lo recordaban, este verano llegó la vendimia más temprana de la historia debido a las elevadas temperaturas y la falta de lluvia en los últimos meses. Un reto que la DO Penedès ha afrontado con garantías al ver cómo el calor aceleraba la maduración de la uva y era necesario actuar. Por eso se ha adelantado la vendimia, con el objetivo de que la uva no pierda acidez, frescura y equilibrio y, además, se han incorporado nuevas técnicas, generalizando la recolección al amanecer y durante las primeras horas de la mañana, antes de que suban las temperaturas en la parte central de la jornada.
Trabajar la tierra es respetarla
Esta rápida reacción no es fruto de la improvisación, sino de la investigación y el conocimiento. El trabajo en el campo viene precedido -y esto es muy importante- de los resultados de años de investigación orientada al respeto por el entorno -por el terroir, al fin y al cabo- recogida en el Plan Estratégico de la DO Penedès 2021-2030, que define la hoja de ruta que se marcó para culminar, ya el año pasado, con un resultado del 100% de la vendimia ecológica, un hito histórico que se logró, por primera vez en el mundo, en la uva total de una denominación de origen. Desde la vendimia de 2025, por tanto, todas las bodegas que están adscritas tienen la voluntad y la obligación de cultivar la vid con criterios favorables al cuidado del medio ambiente, apostando por productos de origen natural para luchar contra las plagas. También hay un retorno a los abonos orgánicos y, sobre todo, la priorización de variedades autóctonas, muy adaptadas a la climatología del Penedès.
Además del cultivo de la vid de manera ecológica, los viticultores penedesenses incorporan otras formas de trabajar la tierra, vinculando el cultivo con el entorno e incorporando plantas (filas de rosales al inicio o final de la tira de viñas que sirven como indicadores tempranos de algunas plagas) o la incorporación de animales para acabar con las malas hierbas, siempre teniendo en cuenta las fuerzas y energías de la naturaleza.
Innovación y experiencia
Este cambio en las técnicas de cultivo ha permitido también una mejor adaptación al cambio climático, y un conocimiento experto sobre la producción de la uva. Las bodegas y productores trabajan la vid de manera integrada en el entorno, evitando la utilización de abonos químicos o de plaguicidas químicos de síntesis, así como tampoco de herbicidas. Los tratamientos de la vid ecológica básicamente son el azufre para prevenir el oídio y el cobre para tratar el mildiu, ambos de origen natural.
El siguiente reto de la DO Penedès es trabajar en el tema de la sostenibilidad como concepto global. Por ejemplo, investigar sobre lo que puede ser un paso de gigante a la hora de la vendimia: el cambio de los tractores de gasoil hacia formas de hacer tratamientos más sostenibles, como puede ser la introducción de drones, que son eléctricos. Una evolución que continúa en el interior de las bodegas, impulsando la utilización de energías renovables, la instalación de placas solares y la obtención generalizada de certificaciones oficiales de sostenibilidad. Es decir, una DO Penedès 100 % ecológica y sostenible.


