El sector del vino avanza y muta continuamente, poniéndose a la altura de los nuevos tiempos tanto de puertas adentro como de puertas afuera, tanto en cuanto a la eficiencia de sus procesos de producción como por la adaptación al cambio climático, su responsabilidad en la reducción de emisiones y también, evidentemente, en cuanto a los gustos de los consumidores.
En este último sentido, un informe reciente, State of the International Wine Market in 2022, analiza las tendencias de los amantes del vino y ha encontrado algunos cambios importantes en los vinos que están haciéndose más populares, como en la manera como se consume y también a qué lugares. Repasamos tres de sus conclusiones más importantes.
Vinos más frescos y ligeros
Si bien durante años los vinos considerados más ‘auténticos’ acostumbraban a ser negros, intensos, robustos y con una fuerte presencia de madera, el informe apunta que últimamente se está produciendo un cambio importante. Los consumidores prefieren ir hacia más vinos ligeros, refrescantes y afrutados, una tendencia que se hace especialmente visible en el aumento global de la demanda de espumosos.

Esta es una de las causas principales de los excedentes de vino tinto que hay en varias regiones vitivinícolas del mundo, especialmente de aquellos que van dirigidos a los segmentos más bajos del mercado. Es el caso, sin ir más lejos, de los grandes problemas que están sufriendo en La Rioja, en España, pero también en Portugal y en Francia, especialmente a Burdeos. Su precio, además, ha crecido muy poco o incluso ha caído, mientras que la demanda de vino blanco se mantiene robusta y su precio sube.
Nuevos consumidores
A la vez que la demanda de vino en los países productores ha experimentado un frenazo importante o ha bajado, hay países con menos tradición y un sector mucho más pequeño o prácticamente inexistente que cada vez están más aficionados. Así, si en los países que siempre habían estado de vino la cerveza los va tomando espacio al mercado, en otros donde el vino tenía una presencia más limitada ha ido en aumento. Esto es tan así que, a pesar de que el volumen total no tenga que crecer, casi la mitad de botellas de vino que se producen en el mundo se consumen en un país diferente al de origen.

Cambios varios segundos cada segmento
Como hemos visto, cada segmento de precio del vino ha sufrido impactos diferentes a causa de las tendencias de consumo. El informe, además, considera que esta diferencia se irá acentuando en el futuro y que, por lo tanto, hará falta que las empresas productos elaboren estrategias diferentes para cada uno de ellos.
Esto es especialmente así en el segmento de las altas gammas, que tienen en cuenta los valores objetivos y subjetivos del vino, donde cada bodega tendrá que hacerse un espacio por méritos propios del producto. A la otra banda, pero, el segmento de precios más bajos tendrá que buscar los beneficios aumentando la eficiencia en la producción, de forma que el margen de beneficio sea lo más alto posible y a la vez pueda ofrecer precios competitivos.
