Cuando abrimos una botella de vino y no nos lo terminamos, podamos conservarla un tiempo para acabárnosla más adelante si sabemos cómo hacerlo en las condiciones adecuadas. Tomar las medidas adecuadas es importantísimo para que sus propiedades se mantengan durante más tiempo y lo podamos seguir disfrutando pasado un tiempo.
De entrada, hay que tener en cuenta que los vinos más jóvenes aguantan mucho mejor el paso de los días. Esto también es cierto en el caso de los tintos, puesto que los blancos y los rosados tenderán a perder más rápidamente el frescor una vez abiertos. Además, en caso de que tengamos varias botellas abiertas, es mejor acabar primero la que está más vacía, puesto que cuanto más aire pueda haber entrado más fácil es que pierda características. Además, y en cualquier de los casos de bajo, los vinos se tienen que guardar a la nevera, puesto que el frío retarda la evolución.

Tapón de acero
En caso de que el vino abierto sea un espumoso, hay que poner un tapón que cierre herméticamente, a presión. Así, el vino se conservará mejor a la nevera y no preservará solo la frescura sino también el gas. Una solución económica y mucho más eficiente que la leyenda urbana que dice que poner una cucharilla encima de la botella impide que se pierda el dióxido de carbono y que es evidentemente falsa.
Vacuvin
Esta bomba aspira el aire del interior de la botella con un tapón a presión que se aplica sobre el cuello de la botella. Como que hace el vacío, el vino vuelve a quedarse casi como cuando estaba cerrado, cosa que permite conservarlo durante más tiempo. Una buena opción para las personas que tienen botellas abiertas a casa a menudo.
Botellas más pequeñas
Una opción por si no queremos invertir mucho dinero al conservar los vinos abiertos. Las botellas pequeñas, que se encuentran fácilmente, permiten que la relación aire-vino en su interior sea menor y retardar los procesos que lo afectan y le hacen perder propiedades.
Dosificador de nitrógeno
Esta herramienta, como la siguiente, es para profesionales a pesar de que, si lo queremos, podemos tener en casa. El nitrógeno es muy útil porque evita la oxidación del vino en el interior de la botella. A medida que la cantidad de vino que haya a la botella baje, el de este gas irá subiendo para mantener al máximo sus características.
Coravin
Otra herramienta para expertos que no solo se emplea para conservar los vinos sino también para poder servirlos sin ni siquiera abrir la botella. Gracias a su aguja, el coravin puede atravesar el vino y extraer el vino sin exponerlo en el oxígeno.

