El departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación ha presentado este martes un nuevo paquete de ayudas destinado a fomentar el enoturismo como vía de negocio entre las bodegas catalanas. El anuncio se ha hecho en el marco de la jornada Enoturismo en Cataluña: estrategia, territorio y captación internacional desde Barcelona, organizada por el INCAVI durante la celebración de la Barcelona Wine Week, uno de los principales puntos de encuentro del sector vitivinícola del país.
El director general de Empresas Agroalimentarias, Calidad y Gastronomía, Joan Gòdia, ha explicado que estas ayudas tienen como objetivo impulsar el enoturismo como una línea de negocio clave para el sector vitivinícola catalán. Según ha detallado, esta apuesta permite a las bodegas diversificar su actividad económica, a la vez que contribuye a la dinamización del territorio y a la atracción de visitantes tanto nacionales como internacionales. En este sentido, el enoturismo se presenta como una herramienta para reforzar el vínculo entre producción, territorio y experiencia turística.
Las ayudas anunciadas se inscriben dentro de la Estrategia Alimentaria de Cataluña 2025-2028, un marco orientado a acelerar la diversificación de la actividad agraria con el objetivo de hacerla más competitiva, sostenible y arraigada al territorio. Esta estrategia incluye diversas líneas de apoyo que actualmente se encuentran en tramitación y que buscan favorecer la transformación del sector agroalimentario catalán.

En concreto, el paquete de subvenciones presentado, que está previsto que se convoque a finales de año, tiene como finalidad fomentar proyectos de carácter transformador que contribuyan a incrementar el valor añadido de los productos alimentarios. Estos proyectos deben tener una incidencia directa en la transformación del territorio. La ayuda financiará hasta el 50% del coste subvencionable del proyecto, con un importe máximo de 300.000 euros.
Una charla para enaltecer el turismo de vinos
El anuncio se ha producido en el marco de una mesa redonda que ha contado con la participación del mismo Gòdia; de la directora general de Turismo, Cristina Lagé; y del comisionado para la Gestión del Turismo Sostenible del Ayuntamiento de Barcelona, José Antonio Donaire. Durante el debate, se han abordado las estrategias que pueden seguir las bodegas catalanas para aprovechar el potencial de Barcelona como gran polo de atracción turística y como puerta de entrada a las diferentes zonas vitivinícolas de Cataluña, pero también se han expuesto diversas dificultades a las que deben enfrentarse las empresas vitivinícolas como la falta de transporte público o la escasa promoción y visibilización de los proyectos.
En este contexto, Lagé ha subrayado que “el enoturismo está en el nuestro ADN turístico, sin él no se entendería el turismo en Cataluña”. De esta manera, ha destacado el papel estructural que tiene esta actividad dentro del modelo turístico del país. Por su parte, Donaire ha puesto el acento en la capacidad del enoturismo para generar recuerdos duraderos en el visitante. “El enoturismo genera un momento de memoria en el visitante y permite rememorar este instante bebiendo de nuevo aquel vino. Por tanto, este turista pasa a ser un prescriptor de aquella bodega y aquel vino”, ha afirmado. Ahora bien, también ha destacado que buena parte de los turistas barceloneses se quedan en la capital catalana y, por tanto, ha añadido que es necesario incentivar la movilidad de estas personas a otras partes de Cataluña. Así pues, Donaire ha asegurado que las bodegas pueden convertirse en un polo de atracción de turistas barceloneses a otras partes del país.




