Aunque en este país nuestro tenemos una cierta tendencia a beber burbujas con los postres, todos los manuales de maridaje defienden que las comidas dulces deben acompañarse con vinos dulces. Y como Alella es, tradicionalmente, un territorio de buenos vinos dulces, hoy os proponemos unos cuantos para que elijáis el que os parezca que acompañará mejor vuestras cocas de San Juan.
1981 Ismael Manaut (Art Laietà)
No es un dulce, sino un rancio, pero se trata de una joya enológica y no podemos dejar de proponéroslo. Un rancio de pasa blanca que homenajea el nombre de Ismael Manaut, fundador de la bodega Marquès d’Alella y personaje clave del vino de Alella a partir de los años 80. Pruébalo con la coca de chicharrones.

Marfil Molt Dolç (Celler Marfil)
Muy dulce, sí. Pero querrás tomar una copa y otra. A pesar de contar con 250 gramos por litro de azúcar residual (procedente de las pasas –de pasa blanca– con las que se elabora), está tan bien hecho, es tan equilibrado, que no te empalagará. Podrías tomarlo solo, pero con la coca de brioche y crema te parecerá fascinante.

Pur Dolç (Bouquet d’Alella)
Es puro, es dulce y es una delicia. Con una dulzura ajustada y una acidez que invitan a seguir bebiendo y a maridarlo con diferentes variedades de coca, se trata de un vino muy versátil. Crema, fruta o piñones, irá bien con todo. Es el único dulce del territorio Alella que se elabora con garnacha blanca.

Penjat d’un fil (Can Roda)
Una botella bonita, un nombre original (que explica que la uva se deja pasificar colgada de un hilo después de la vendimia) y un vino goloso que también te irá bien con cualquiera de las cocas de San Juan. Es 100% pasa blanca concentrada y lista para hacerte disfrutar. Va bien con todo, pero te lo recomendamos con la coca de hojaldre con crema. Deja que la crema se fusione con el vino en la boca… ¡y alucinarás!

Dolç Mataró (Art Laietà)
Y cerramos la lista repitiendo bodega. Con el dulce de los dulces del territorio DO Alella: seguramente, el dulce más conocido e internacional de esta zona vinícola. Elaborado con la variedad mataró, es el maridaje perfecto para cualquier cosa que lleve chocolate. ¿La coca que te gusta lleva? Ponle Dolç Mataró y 1 más 1 serán 3!



