Vender vino en Barcelona es una tarea complicada, aunque sea vino catalán. La capital del país es cosmopolita por naturaleza y la diversidad cultural que allí convive complica la situación para las bodegas catalanas, que no solo compiten entre ellas, sino con las elaboraciones españolas e internacionales. No obstante, todo bodeguero ve Barcelona como una meta innegociable y se ingenia estrategias para mantenerse en un mercado tan competitivo como el de la capital. Esta también es una guerra que libran las denominaciones de origen, paraguas que acompañan a las bodegas para fortalecer su entrada en la ciudad. La DO Penedès lleva años reivindicando su papel como DO de Barcelona, primero por proximidad y después por historia, ya que cuando el vino comenzaba a ser vino, los viticultores ya viajaban a la capital para venderlo. Y por eso, en la actualidad, la lucha continúa.
“Barcelona es la capital de los vinos de Penedès”, asegura a Vadevi Francesc Olivella, director de la DO Penedès. Este lunes han recuperado una acción que perdieron con la pandemia. La denominada Passarel·la Vinícola es un showroom que la DO utiliza para conectar bodegas con profesionales del sector: distribuidores, sumilleres, restauradores, tiendas especializadas… Este evento -como otros que realiza la entidad- es clave para reivindicar los vinos de Penedès en la capital catalana. Este año, 35 bodegas penedesencas han expuesto alrededor de 300 referencias en una de las salas Les Drassanes, un espacio diáfano y despreocupado que ha servido para que muchos expertos puedan degustar de cerca los grandes vinos de esta comarca.

Es innegable la calidad de los vinos de Penedès, pero todos los entrevistados por este diario coinciden en afirmar que Barcelona es un mercado “complicado”. La gran competencia, ligada a cartas de vinos muy extensas, en las cuales los catalanes no siempre tienen protagonismo, es el epicentro del gran problema para los vinos en Barcelona: la visibilidad. Tanto es así que iniciativas como esta pretenden volver a colocar al Penedès en el lugar que le corresponde. “Estamos muy cerca de Barcelona, por tanto, es importante estar aquí y mantenernos en lugares así para que la gente pueda ir probándonos”, afirma Mireia Nadal, directora comercial de la bodega Nadal.
Un paso más cerca de la capital
Según las cifras con las que parte la DO Penedès, alrededor de 800 personas habrán paseado este lunes por la Passarel·la Vinícola. Los profesionales pueden degustar todas las referencias de las 35 bodegas que participan. Aunque no estén todas las adscritas a la DO, Olivella asegura que “todos contribuyen con los costos de hacerlo posible”. Así pues, tener un espacio dentro de este showroom es voluntario y, según el director de la DO, “necesario”. “Es un formato que funciona”, concreta Joaquim Gay, dirección de Torre del Veguer. En este sentido, el experto confirma a Vadevi que juntar un buen número de bodegas del Penedès en un espacio emblemático de Barcelona en el cual los profesionales pueden degustar vinos es una fórmula de éxito para atraer compradores.
Una opinión similar tiene Nadal, quien explica que “aunque la gente conoce la marca, no siempre tienen la oportunidad de probarlo todo”. Por tanto, la directora comercial de la bodega añade que es un espacio más focalizado y eso favorece los tratos: “Todos podemos estar en la Barcelona Wine Week, pero la clave es mantener iniciativas de este tipo”. También desde Recaredo comparten la visión y afirman que van a la Passarel·la Vinícola «para hacer país”, para demostrar la calidad de los vinos del Penedès en Barcelona.
Una pasarela “para los mejores”
El nombre de Passarel·la Vinícola es una oda a la calidad de los vinos de Penedès. Olivella asegura que el nombre surgió a principios de los 2000 porque querían montar un evento que mostrara “lo mejor de lo mejor”. De esta manera, el director de la DO menciona la 080 Barcelona Fashion y otros espacios dedicados a destacar las grandes metas del mundo de la moda; “como estas pasarelas, nosotros presentamos lo mejor de los vinos de Penedès”.

