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Sexo, feromonas y drones: el arma de los viticultores contra una mariposa

La innovación muchas veces parece auténtica ciencia-ficción. La tecnología avanza para ayudar a las personas a hacer mejor su trabajo, pero también intenta ser más sostenible y tener en cuenta la fragilidad del ecosistema de nuestro planeta, especialmente en el sector primario. Los viticultores han pasado décadas pulverizando con insecticidas sus viñedos para controlar las plagas. Hongos e insectos se han eliminado a partir de productos que con los años han demostrado no ser especialmente saludables para el entorno y el consumidor. Es por eso que la búsqueda de nuevas formas de defender la viña es clave para mantener su supervivencia. A medida que los productos químicos han ido disminuyendo -ya sea por restricciones sanitarias o por la voluntad de tener cultivos ecológicos de los mismos viticultores- nuevas herramientas han comenzado a entrar en acción. Una de las últimas, y también de las más surrealistas, es el uso de feromonas para prevenir las plagas de mariposas, en concreto de la Lobesia Botrana, capaz de identificar la uva madura y comérsela. La técnica se llama confusión sexual y aunque pueda parecer una práctica poco ortodoxa se ha establecido como la fórmula de éxito para deshacerse de estos insectos, sin necesidad de matarlos con químicos.

«La Lobesia Botrana es una plaga muy común en los viñedos catalanes», asegura Joan Olivella, responsable de Marrugat, una empresa que se especializa en nuevas tecnologías para realizar los trabajos de siempre. De hecho, este insecto se ha establecido como una plaga endémica en Cataluña que cada año causa daños significativos a la producción vitícola y compromete la calidad de la uva. Es por eso que las herramientas de confusión sexual se han convertido en clave en la lucha contra esta mariposa. En términos generales, Olivella describe que las feromonas son inofensivas para el insecto a escala física. Las feromonas son un punto de atracción para los machos y un elemento disuasorio para las hembras. En definitiva, el arma más eficiente contra el apareamiento. El responsable de Marrugat explica que en el caso de las hembras, sienten el olor de las feromonas y buscan otros espacios donde aparearse, ya que consideran que en la viña tratada «tienen demasiada competencia». Por otro lado, los machos se sienten atraídos por el olor de las feromonas, porque desprenden lo mismo que las hembras. Aun así, una vez llegan a la viña no las encuentran, se confunden y terminan, otra vez sin poder copular. Esta situación ayuda a reducir las plagas de este insecto y los mueve hacia otras zonas, lejos de la viña.

Como toda técnica, la confusión sexual de las mariposas tiene sus desventajas. En primera instancia, esta herramienta todavía es muy rudimentaria. Se utilizan unas cápsulas que se reparten por toda la viña y que desprenden feromonas. La aplicación es completamente manual y pesada, ya que debe haber un encargado de ir cambiándolas y colocándolas donde sea necesario. Es cierto, sin embargo, que tal como confirma Olivella, si la viña ya se debe proteger con otros productos para las plagas de hongos no es un trabajo tan complicado, porque «se puede hacer todo el mismo día». Ahora bien, en añadas como la actual en la que aparentemente no ha habido sufrimiento por otras plagas, la confusión sexual se puede convertir en una pesadilla logística para las bodegas. Precisamente por eso, desde Marrugat han comenzado una prueba piloto para mejorar aún más esta sofisticada técnica. Se trata del uso de drones para esparcir feromona líquida en todos los rincones de la viña. Esta situación permitiría prescindir de las cápsulas e incrementar la eficiencia logística.

Drones, feromonas y viñas

El ensayo pionero combina la tecnología de confusión sexual con la aplicación con dron, bajo la coordinación técnica de la ADV de Guardiola de Font-rubí y la empresa de control sostenible de plagas agrícolas Suterra. Esta colaboración busca validar la eficacia de la aplicación líquida de feromonas, mediante sistemas de pulverización de alta precisión. Esta técnica presenta múltiples ventajas respecto a los métodos tradicionales de dispensadores pasivos: reduce significativamente el tiempo de aplicación y los costos de mano de obra, distribuye de manera homogénea la feromona en zonas de orografía compleja, se adapta rápidamente a las condiciones fenológicas de la plaga y evita los residuos plásticos de los dispensadores tradicionales. «Este tipo de ensayos son fundamentales para demostrar que la tecnología dron puede ser una herramienta segura y eficiente en la protección de cultivos», concreta en un comunicado el ingeniero técnico de la ADV Font-rubí, Joan Tarrida, quien añade que «los resultados de este proyecto podrán ser clave para abrir la puerta al uso generalizado de esta tecnología en Cataluña». Esta técnica podría marcar un antes y un después logístico para las bodegas que utilizan la confusión sexual de las mariposas y también animar a más empresas vitivinícolas con grandes extensiones de viña a que comiencen a usar feromonas para combatir la Lobesia Botrana.

Viñas en el Penedès | E.V.

La burocracia para continuar avanzando

A pesar de que la nueva herramienta de Marrugat ha sido todo un éxito y parece que la prueba piloto bajo la coordinación técnica de la ADV de Guardiola de Font-rubí da resultados positivos, todavía no hay certeza de que se pueda vender y utilizar a escala catalana. La razón principal es la burocracia y las diversas normativas que provienen de la administración pública, tanto del país como española. De esta manera, Olivella afirma que para hacer este testeo tuvieron «que pedir permiso al departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación» y el avance después de la publicación de los resultados es todo un misterio: «Probablemente lo decidirán en Madrid», dice Olivella. Es evidente que una técnica así podría ayudar a las bodegas catalanas a deshacerse en gran medida de las plagas de Lobesia Botrana, pero hay que tener en cuenta que rociar grandes cantidades de terreno con un producto fitosanitario -aunque sea una feromona- no es una tarea sencilla de justificar a escala normativa. «Como es un producto inocuo, tendremos menos trabas», asegura el responsable de Marrugat, aunque no puede confirmar que el proyecto se podrá replicar una vez finalizada la prueba piloto.

El sector vitivinícola catalán ha dado un giro de 180 grados. Las bodegas del país son pioneras en ecología y también en innovación. La confusión sexual de las mariposas no es el único método que ha surgido para combatir complicaciones en la viña. En un mundo en constante cambio y con cada vez más presión medioambiental, las bodegas y las empresas del sector trabajan a contrarreloj para lograr los mejores resultados sin utilizar químicos. La idea de Marrugat podría marcar un antes y un después en la lucha contra la Lobesia Botrana y aunque actualmente, la aplicación aérea de productos fitosanitarios en Cataluña está sujeta a limitaciones legales que restringen la adopción generalizada de esta tecnología. Este ensayo pretende generar evidencia científica sobre la eficacia y seguridad del método para facilitar la adaptación del marco legal a las necesidades del sector.

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