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La DO Montsant regula los vinos de mínima intervención e incluye los brisados

La vendimia deberá ser manual. La fermentación, espontánea, sin aditivos. Y los sulfitos, como máximo, entre un tercio y una cuarta parte de lo que permite la UE para los vinos en general. Si cumple estas condiciones y, además, las viñas de donde proviene la uva tienen certificación ecológica, entonces podrá presumir de ser un auténtico vino de mínima intervención bajo el sello de la DO Montsant, que acaba de hacer oficial su nuevo pliego de condiciones.

De hecho, ninguna otra denominación de origen del Estado regula en este momento esta categoría, lo que convierte a los prioratinos en pioneros en un ámbito de consumo que es tendencia desde hace unos años. “Pero no todo vale”, advierte la presidenta del consejo regulador, Pilar Just, en conversación con Vadevi. “Se trata de la conversión del mosto en vino, y nada más”, subraya Just, que pone en valor la tarea de diálogo con los diferentes productores para fijar unos estándares de calidad estrictos. En el mercado, y bajo la etiqueta de vinos naturales, alerta Just, se pueden esconder todo tipo de prácticas. “Se ha prostituido mucho la definición de vino natural”, señala. De ahí la voluntad de controlar la calidad que se etiqueta con DO Montsant, y también de ahí, la elección de la categoría “vinos de mínima intervención”.

La vendimia 2020 en la DO Montsant ha sido la más corta de su historia
Vendimia en la DO Montsant.

Capacidad de adaptación

En la misma revisión del pliego de condiciones, el consejo regulador ha incorporado una nueva variedad de vino, aquella que puede ser más conocida en otros lugares con el nombre de orange wine o, con un término más nuestro, “vino naranja”, que no es otra cosa que el vino blanco brisado de toda la vida. Es decir, a partir principalmente de garnachas blancas o macabeos, fermentados con su propia piel y las semillas y, eventualmente, también con el raspón. La DO Montsant, que con la regulación de los blancos brisados toma el mismo camino que ya hizo la temporada pasada la vecina DO Terra Alta, adapta de esta manera a las tendencias de consumo unas prácticas que se realizan “de toda la vida”.

Se trata de un vino blanco que incorpora la complejidad de los tintos, pero sin perder la frescura del blanco y que, junto con los vinos naturales y los de mínima intervención han ido ganando terreno en ventas sobre todo en los últimos cinco años.

De hecho, la joven DO Montsant vuelve a demostrar su agilidad para adaptarse a las nuevas tendencias: desde sus inicios hasta ahora ha casi triplicado la superficie destinada a las variedades blancas, que representan alrededor de un 10%.

Con esta última actualización, publicada en el BOE el pasado martes, el catálogo de vinos que elabora la DO Montsant consta de vinos blancos, rosados, tintos y blancos brisados, además de múltiples vinos de licor. El consejo regulador sostiene que este último movimiento “reafirma su voluntad de continuar evolucionando junto a sus viticultores y bodegas, dotándose de una normativa que combina tradición e innovación. El nuevo Pliego de Condiciones consolida un modelo que protege las elaboraciones propias del territorio, incorpora nuevas sensibilidades del sector y refuerza, al mismo tiempo, los estándares de calidad que han definido la denominación desde sus inicios”.

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