La Denominación de Origen Calificada Priorat enfrenta una nueva etapa dentro del consejo regulador con una visión continuista, pero con nuevos objetivos centrados en el relevo generacional, la pluralidad y la defensa del territorio en momentos de crisis de consumo como el que se vive actualmente en todo el mundo. Al frente de este nuevo consejo se encuentra Jaume Balaguer, un ingeniero informático que en 2010 decidió dar un giro en su carrera profesional y regresar al Priorat para ser viticultor en la bodega familiar Balaguer i Cabré, en Gratallops. El recientemente elegido presidente explica a Vadevi que hay una clara voluntad de continuar con «el legado que nos ha dejado Salus Álvarez«, quien falleció hace unas semanas. Sin embargo, Balaguer también concreta que habrá nuevas líneas de acción y que, durante este año y pico que tendrá de mandato, ya que las elecciones de las DOQ son el año que viene, quiere buscar una gobernanza más coral dentro de la DOQ, abrirse a la juventud y luchar la gran guerra de la disminución del consumo.
«Queremos más jóvenes en la DOQ», asegura Balaguer a este diario. De esta manera, el presidente de Priorat expresa que debe haber más relevo generacional tanto dentro como fuera del órgano regulador de la entidad. Balaguer no solo habla de más jóvenes en espacios de toma de decisiones, sino también de llegar a esos viticultores y bodegueros que acaban de empezar y que mucho pueden aportar a la DOQ Priorat. «Es ayudar a aquellos que quieran venir y dar responsabilidades a aquellos jóvenes que ya están», menciona el presidente. Para él es clave mantener vivo el sector vitivinícola del Priorat y, como tal, hay que trabajar para que cada vez haya más personas nuevas dispuestas a trabajar con las viñas y elaborar vinos dentro de la DOQ.

La segunda gran línea de acción de la que habla Balaguer es lograr «un consejo regulador más coral». El nuevo presidente argumenta que no es necesario que toda la representación de la DOQ recaiga sobre el presidente y mantiene que el trabajo se hace mejor en equipo. En este sentido, anuncia que quiere más trabajo en comisiones, mucha más gente implicada y, sobre todo, una toma de decisiones conjunta. En definitiva, Balaguer quiere una gobernanza de debate abierto, donde todos aquellos que quieran y puedan estar implicados, tengan la oportunidad de hablar y tomar decisiones: «Que el máximo representante de la DOQ en los lugares no siempre tenga que ser el presidente», añade Balaguer.
La lucha contra la caída de la demanda
«El vino no pasa por su mejor momento», lamenta Balaguer, aunque reconoce que la DOQ Priorat, gracias a su prestigio, no ha sufrido tanto como otras regiones o territorios del país. Con todo, explica que también es momento de trabajar en conjunto para recuperar al público aficionado al vino y que no es solo un reclamo de la misma DOQ, sino que es una guerra que debe librar todo el sector vitivinícola catalán. «Hemos hecho el vino antipático y eso debe cambiar», asegura el presidente de Priorat. Balaguer no señala a nadie en concreto, pero mantiene que el elitismo que rodea al vino lo ha alejado de los consumidores, en Cataluña y en todo el mundo. Pone énfasis en los jóvenes y -igual que pretende acercarlos a los espacios de poder dentro de la DOQ- explica que, a pesar de las dificultades, «se debe poder llegar a la juventud con nuestro vino». De esta manera, Balaguer tiene en cuenta que la situación económica de las personas por debajo de los 30 años no es ideal, pero confirma que se podría ayudar al consumo si se percibiera «el vino como algo cercano». Además, también añade que hay que trabajar en la marca de vino catalán y -otra vez sin centrarse solo en la DOQ que preside- reflexiona sobre el consumo de elaborados del país por los mismos catalanes: «No puede ser que, en nuestra casa, más de la mitad del vino que se bebe no sea de aquí».
La sombra de un legado innegable
Balaguer llega al cargo tras la muerte de Salus Álvarez, quien había mantenido la presidencia de la DOQ Priorat en dos períodos, desde 1992 hasta la actualidad. Más allá de las decisiones del nuevo equipo que forma el consejo regulador, Balaguer afirma que hay una clara voluntad de continuar con el legado de Álvarez, que sobre todo hablaba de territorio. De hecho, al tomar posesión del cargo, Balaguer destacó la importante tarea que desarrolló el presidente del ente, donde primaba el amor por el Priorat, el cuidado por la preservación del territorio y garantizar que el cultivo de la viña fuera económicamente sostenible para todas las viticultoras y viticultores. En definitiva, Balaguer llega al frente de la DOQ en un momento de duelo y con una visión clara de continuar con el legado que Álvarez ha dejado. Sin embargo, el nuevo presidente también quiere ejercer y asegurarse de que la DOQ Priorat pone el foco en nuevos objetivos que, sumados a los históricos, pretenden mantener Priorat como una de las DO catalanas más prestigiosas.

