La sostenibilidad empieza a ser un requisito imprescindible para muchas empresas de Cataluña. Ya no vale el greenwashing o las papeleras de reciclaje dentro de las oficinas, para muchas compañías se debe dar un paso más. Es por eso que cada vez más empresas forman parte de B Corp, el certificado de sostenibilidad de triple acción que acredita las buenas prácticas empresariales tanto con los trabajadores, como con el entorno. Familia Torres ha conseguido el sello esta semana, un hito que según la misma empresa «contribuye a dar forma y visibilidad al propósito de Familia Torres: Pasión por crear momentos de alegría y conectar a las personas para un mundo mejor». Con esta entrada, B Corp ya aglutina una decena de bodegas del estado español y más de 80 bodegas en todo el mundo.
«Sentimos que B Corp formaliza algo que ya formaba parte del ADN de Familia Torres», asegura a Vadevi Mireia Torres, directora de Innovación y Sostenibilidad de la bodega. Con una puntuación de 121,3 puntos, muy por encima del mínimo requerido (80 puntos), la bodega entra a formar parte de esta comunidad que busca, por encima de todo, tener un retorno positivo al territorio y a las personas. Para Torres, las cualidades que exige el certificado B Corp las tienen todas las bodegas que conforman su empresa vitivinícola, con espacios en España y Chile: «Este sello representa un compromiso público y verificado de mejora continua, y nos ayuda a ordenar, planificar, medir y comunicar mejor nuestro impacto», confirma.
Desde abril de 2026, B Lab, la organización que impulsa el movimiento B Corp, certifica que todas las bodegas de Familia Torres, desde España hasta Chile, en las que elabora sus vinos, destilados y también aceites y vinagres, cumplen los altos estándares requeridos para ser Empresa B Corp en materia de actuación social y medioambiental, transparencia y responsabilidad legal. Este año, sin embargo, ha sido la primera vez que superan los 120 puntos, un hito histórico que demuestra el compromiso de toda la empresa. «Ha sido un proceso de aproximadamente 18 meses. La auditoría se alargó bastante, porque se revisan en detalle datos, procesos y políticas, pero al final este rigor es lo que da valor al sello», explica Torres.
Puntos por sostenibilidad y modelo de negocio
En cuanto a los puntos que han destacado de Familia Torres, sin duda la sostenibilidad ambiental se encuentra muy alta en las puntuaciones. «Es donde tenemos más recorrido y más inversión», dice Torres, quien añade que han puesto «un énfasis especial en la reducción de emisiones, la adaptación al cambio climático y la protección de la biodiversidad en nuestros viñedos y entorno». Sin embargo, hay otras partes que también se han destacado de la empresa. B Corp otorga una elevada puntuación a la forma de trabajar de Torres y la reconoce como un modelo de actuación responsable y alineada con sus valores, basada en políticas y prácticas operativas que mejoran de forma continua el impacto en gobernanza, personas, medio ambiente, entorno y cadena de valor. Además de impulsar el desarrollo económico local y generar un impacto positivo en el territorio, la bodega familiar ha cofundado organizaciones de alcance internacional que promueven la sostenibilidad en el sector del vino, como IWCA (International Wineries for Climate Action) y la AVR (Asociación de Viticultura Regenerativa). «Estamos encantados de dar la bienvenida a Familia Torres a la comunidad B Corp», expresa Lucas Hunter, director ejecutivo interino de B Lab Spain.

Un sello que marca la diferencia
B Corp es un sello exigente que requiere que todos los planes que elabora la empresa sigan criterios sostenibles. Familia Torres no solo tiene un solo espacio, sino que hay varias bodegas repartidas por el territorio. En este sentido, Mireia Torres recuerda a este diario que «no es una certificación parcial» y, por tanto, «abarca el conjunto de nuestro modelo de negocio: abarca todas nuestras bodegas», continúa la directora de Innovación y Sostenibilidad de la bodega. Aunque no es una tarea sencilla, formar parte de B Corp demuestra el compromiso empresarial con las buenas prácticas y, como otras bodegas catalanas, como Albet i Noya o Codorníu, Familia Torres pretende mantenerse dentro de esta comunidad con más de 10.000 empresas repartidas por todo el mundo.
Más allá del evidente retorno al territorio, B Corp es cada vez más conocido por el consumidor como un sello importante, de calidad y sostenible. Desde B Lab Spain, apuntan que el reconocimiento del sello es ya de aproximadamente un 29% en el estado español y esta cifra va creciendo. «En nuestro caso, que elaboramos y distribuimos nuestros productos a diferentes países, disponer de un estándar reconocido internacionalmente nos ayuda mucho a explicar nuestro compromiso con la sostenibilidad ambiental, social y económica», argumenta Torres a Vadevi.

