El 2025 ha sido un mal año para las ventas de vino al extranjero. La caída de la demanda, ligada a una reducción de la oferta por los estragos de la sequía que se vivió en el sur de Europa, y las políticas arancelarias inestables del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, han provocado un retroceso de las ventas de este producto en todo el mundo. No solo eso, sino que también se han podido ver cambios en los países receptores: los principales importadores de vino han caído; y aquellos mercados emergentes de los que hablan los gobiernos, cuando aseguran que la fórmula de éxito se encuentra en la diversificación de mercado, tienen cada vez más fuerza. Cataluña no es ajena a esta nueva realidad, aunque se aprecia un comportamiento diferente al de la mayoría de los países. Mientras el mundo llora la pérdida de volumen y valor de las exportaciones de vino a Estados Unidos y Reino Unido, Cataluña celebra que el primero no es su principal mercado y que el segundo, a diferencia del resto de países productores, ha importado más vino catalán, tanto en valor como en volumen.
Esta semana, la Interprofesional del Vino (OIVE) publicaba un informe que aglutinaba los mercados importadores de vino más importantes del mundo y cómo se habían comportado este pasado 2025, el año de los aranceles, de la caída de la demanda y de la diversificación de mercado. Los datos generales apuntan a un año negativo para el comercio mundial del vino, con caídas del 6,4% en valor y 4,9% en volumen. En este sentido, las cifras mundiales se situaron en los 9,3 millones de litros y los 33,6 millones de euros. Según ha asegurado a Vadevi Laia Villalbí, jefa del sector del vino de Prodeca, «aunque el comercio mundial del vino ha retrocedido en general, hay mercados que para los vinos catalanes han mostrado un comportamiento mejor del que se podía esperar». El caso más claro, según Villalbí, es el Reino Unido en vino tranquilo catalán, donde hay crecimiento tanto en valor (+10%) como en volumen (+13%), a pesar de que, a nivel mundial, el mercado británico cae. Esta es una de las principales tendencias que diferencian a Cataluña de la mayoría de los países, ya que la media sitúa al Reino Unido como segundo mercado en valor y tercero en volumen; y en ambos casos cae un 6,7% y un 6%, respectivamente. Por lo tanto, parece que los británicos aumentan su confianza en el vino tranquilo catalán en un momento de mercados inestables.
La segunda casuística a tener en cuenta es que los Estados Unidos no son el primer mercado para los vinos catalanes. Villalbí afirma que «en vino tranquilo catalán, el primer mercado en valor es el Reino Unido, con 43,72 millones de euros en 2025, mientras que los Estados Unidos ocupan la segunda posición, con 24,79 millones de euros». En cuanto a los espumosos, tampoco están los norteamericanos como primeros de la lista. La jefa del sector del vino de Prodeca concreta que los datos confirman que es Bélgica el principal mercado de los espumosos catalanes, con 57,77 millones de euros facturados en 2025. Mientras tanto, los Estados Unidos también mantienen la segunda posición en esta tipología, con 41,94 millones de euros. Cabe decir, sin embargo, que el último año las ventas a EE.UU. también han caído tanto en valor (-27,26%) como en volumen (-11,94%) y, a pesar de no ser el principal mercado de los vinos catalanes, también tiene una gran influencia. Sobre todo, porque, tal como dice Villalbí, mantiene «una ratio de precio claramente superior, lo que confirma que es un mercado orientado a valor».
Otra de las grandes sorpresas a nivel mundial, que en este caso ha esquivado Cataluña, es el buen comportamiento del mercado alemán. Tercer mercado global en valor y primero en volumen, Alemania había reducido drásticamente sus compras de vino por el contexto de crisis en el que se encontraba el país. Pero el 2025 ha sido el año de la recuperación, en el que ha habido una leve caída del 0,5% del volumen de las importaciones, acompañada de un aumento del 5,2% en el valor del vino. En otras palabras, Alemania es de los pocos países que ha vuelto a comprar vino en este año convulso. Esta suerte, sin embargo, no ha tocado a Cataluña. En este sentido, los datos que exponía el Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación confirmaban la caída del mercado alemán para los vinos catalanes. En concreto, mientras la media mundial es positiva, los alemanes han reducido las compras de vino catalán un 39,03% en valor. «Se trata de un mercado maduro, muy competitivo y especialmente sensible al precio, y eso penaliza más en un contexto de consumo de fuerte competencia», comenta Villalbí.
El reinado de los espumosos catalanes
Mientras la media mundial apunta hacia los vinos tranquilos, otra vez Cataluña le lleva la contraria. En este sentido, la tipología de vino más importada en todo el mundo, según la Interprofesional del Vino, es el vino tranquilo. En 2025, la comercialización mundial de este vino alcanza los 22.263,2 millones de euros, lo que supone una caída del -7,6%, y un volumen de 4.793,4 millones de litros, un -5,5% menos que el año anterior. En total, pierde 1.819 millones de euros y 279,9 millones de litros respecto al 2024, liderando así la caída global del sector. En cambio, para Cataluña el mercado principal son los espumosos, que según los datos de Prodeca agregan el 62% de las ventas de vino del país.

Villalbí explica que esta tendencia apunta hacia un desplazamiento del patrón de consumo «hacia productos más vinculados a ocasiones especiales y a un posicionamiento premium, que tienden a mostrar más resiliencia en entornos de presión inflacionaria y de menor frecuencia de consumo». Precisamente por eso, los espumosos catalanes sobreviven con un aumento de las ventas al exterior del 2%, a diferencia de los vinos tranquilos, que siguen la tendencia descendente mundial. No tienen tanta suerte los espumosos a nivel global, que ocupan la segunda posición por detrás de los vinos tranquilos y también registran un retroceso, con una caída del -4,1% en valor y del -1,9% en volumen, hasta situarse en 8.206,4 millones de euros y 1.061,6 millones de litros. Esto representa una reducción de 347 millones de euros y 20,8 millones de litros en comparación con el 2024.
Opciones de diversificación para el vino catalán
Cataluña se desmarca del comportamiento del mercado del vino mundial, pero no es ajena a los problemas de ventas que hay. Es por esto que, fuera de las estadísticas y de los principales mercados importadores de vino, el país tiene otros objetivos y salidas para los productos catalanes. Según Prodeca, destaca México en el vino tranquilo, con un incremento del 11% en valor y del 32% en volumen, a pesar de partir de una base menor que la de Estados Unidos o el Reino Unido, por ejemplo. En espumosos, en cambio, el mercado que sobresale con más fuerza son los Países Bajos, con una evolución muy favorable, del +21% en valor y del +12% en volumen. La jefa del sector del vino de la entidad también menciona en esta misma categoría de espumosos los crecimientos de Brasil (+50%), Polonia (+18%) y Suecia (+6%). Además, en paralelo, también reconoce que mercados como Suiza y Canadá no destacan tanto por el crecimiento, pero sí por su calidad, es decir, consumidores dispuestos a pagar más o encontrar productos de mayor calidad. «Esto indica que, aparte de seguir el ranking de los grandes importadores mundiales, el vino catalán debe priorizar aquellos mercados donde hay un mejor encaje entre producto, posicionamiento y tendencia de demanda. Y, ahora mismo, en esta lectura, hay mercados que sobresalen claramente por encima de la tendencia global», concluye Villalbí.




