Las experiencias únicas comienzan a ganar terreno frente a las actividades convencionales. Ya sea para hacer turismo o buscar un plan con amigos en tu ciudad, cada vez más consumidores prefieren eventos originales, con un toque diferente y que se salgan de las típicas fiestas que todos han visto, vivido y disfrutado. Además de este giro social, las empresas ya no buscan solo un aumento sostenido de las ventas, sino que creen firmemente en el crecimiento a través del posicionamiento de la marca, todo lo que hay detrás del producto final. Precisamente por esta apuesta por las experiencias únicas y el crecimiento del valor de la marca nace “Sabores del mar y la tierra” una iniciativa de la mano de la bodega catalana Recaredo y la empresa de barcos De Antonio Yachts. Ambas compañías -que afirman estar comprometidas con el territorio y alineadas con sus necesidades- han preparado una experiencia para disfrutar del Mediterráneo a bordo de un yate de lujo acompañado de una degustación de algunos espumosos de Recaredo y los vinos tranquilos del Celler Credo.
«A pesar de ser de sectores muy diferentes, compartimos valores esenciales, como el respeto por el territorio y la excelencia», expresa Laura Tutzo, directora general de De Antonio Yachts Club, la rama de eventos de la compañía de barcos, en la presentación oficial de estas experiencias. En concreto, esta actividad dura dos horas y cuenta con un paseo en uno de los yates de la compañía, que está especializada en modelos más eficientes y sostenibles de embarcaciones que ya han triunfado en buena parte del mundo. Durante el viaje, los pasajeros pueden disfrutar de una auténtica experiencia marítima con todos los lujos recorriendo el litoral de Barcelona y su emblemático Port Vell. Una vez terminada la ruta, la velocidad baja y llega la hora de los vinos y espumosos. Mientras el yate da una vuelta por el puerto, Recaredo y Celler Credo roban el protagonismo a la magnificencia del barco para preparar la degustación de cuatro productos dignos de la experiencia.

La propuesta invita a redescubrir Barcelona desde el mar, alejándose del ritmo habitual de la ciudad para adentrarse en una experiencia donde el tiempo se expresa de otra manera. Aunque parecen dos actividades de mundos extremadamente diferentes, ambas empresas reconocen que hay cierto magnetismo entre el mar y los productos de la tierra que no se puede negar. «Navegación, vino y gastronomía se entrelazan en un recorrido guiado por un patrón profesional y un sommelier, que acompañan a los asistentes en una travesía íntima por la costa de Barcelona», asegura Recaredo en un comunicado. Más allá del evidente carácter poético de la actividad, la realidad es que el sexto sentido -y menos valorado- de una cata siempre es el espacio, lo que hace aún más única esta experiencia: «El mar, como espacio natural y vivo, transforma la percepción y hace que cada sorbo se viva de manera diferente», afirma Ferran Junoy, director general de Recaredo.
Un toque de mar en la copa
Recaredo presenta una selección de sus vinos y espumosos en esta presentación de la experiencia, donde participan clientes y periodistas. La bienvenida se hace con una copa de L’Infinit, el proyecto colaborativo de la bodega que se elabora en Recaredo a partir de la uva de viñedos de viticultores de la zona Corpinnat. A bordo, una vez se acaba la escapada para ver el perfil urbano de la capital catalana, la bodega catalana comienza con una botella de Aloers 2021, un vino blanco ecológico más bien tirando a brisado del Celler Credo. Todos los elaborados se acompañan con una muestra de gastronomía de proximidad, con especial atención al producto del mar y a los sabores del Mediterráneo. En el caso de la jornada de inauguración, los productos han sido proporcionados por el restaurante barcelonés Ribera Manero.

Le sigue una copa de uno de sus corpinnats más conocidos, el Terrers Brut Nature. Continúa la selección con el corpinnat rosado que más sorprende en boca. El intenso Brut Nature es un espumoso de ensueño que a pesar de su color fuerte y afrutado, es esencialmente gastronómico, seco y profundo. Finalmente y a medida que el barco se aproxima al puerto y se comienza a sentir el final de la experiencia, Recaredo saca una de las joyas de la corona de la bodega catalana. El Serral del Vell es uno de los corpinnats más emblemáticos, un vino parcelario que se obtiene de un viñedo muy impresionante de Recaredo, el cual da nombre al mismo espumoso; una manera de demostrar que la excelencia reina de principio a fin en esta experiencia conjunta.
Una Barcelona diferente
Recaredo y De Antonio Yachts han querido crear una experiencia para barceloneses o turistas cansados de hacer siempre lo mismo. Tutzo explica que en el caso de su compañía, hay cientos de experiencias sobre un barco para visitantes, pero ninguna tan especializada y única como esta. La unión de estas dos marcas busca ir mucho más allá del turismo o del consumo rápido. Se trata -para ellos- de juntar en un espacio dos empresas comprometidas con el territorio catalán y que buscan una nueva manera de vivirlo, mucho más ligada a la tierra. Esta experiencia estará disponible a partir del mes de junio y durante los meses de verano y otoño en diferentes horarios. Se concibe en formato reducido, es decir, para unas 8 personas. Esta es una decisión que las empresas confirman que se ha tomado para «preservar su carácter íntimo y ofrecer una vivencia genuina, donde el Mediterráneo, el vino y la arquitectura de Barcelona se convierten en protagonistas de una propuesta pensada para disfrutar sin prisa». Las reservas se pueden hacer desde la página web de De Antonio Yachts y el precio es de 1.200 euros por toda la experiencia.


